será el formato
César García Acosta
La icónica frase de Wilson Ferreira Aldunate cuando acordando políticas de Estado buscaba distinguirse de sus oponentes circunstanciales, diciendo «Juntos sí, entreverados no», parece haberse transformado en un boomerang para los intereses blancos que en aras de su tan ansiada bipolaridad con el Frente Amplio y el gobierno, pusieron contra la pared a la virtual Coalición Republicana al impedir reunirse con el presidente de la República, quien no sólo se juntó con los cabildantes, sus socios circunstanciales en la actual rendición de cuentas del gobierno, sino con el secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda, quien fue quien promovió estos encuentros.
El Partido Nacional declinó participar en una reunión conjunta convocada por el presidente Yamandú Orsi en el mes de agosto debido al profundo malestar político generado por las acusaciones del oficialismo contra el expresidente Luis Lacalle Pou.
El Contexto del Conflicto
La convocatoria original: El presidente Orsi invitó a los líderes de todos los partidos políticos a un encuentro en conjunto para intercambiar posturas sobre política internacional antes de su viaje a la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El caso Cardama: Días antes de la reunión, el Frente Amplio realizó una conferencia de prensa sobre la contratación de un astillero para patrulleras oceánicas de la Armada durante el período anterior. En esa instancia, la fuerza política de gobierno señaló responsabilidades políticas y omisiones de la administración de Luis Lacalle Pou.
El quiebre del clima político: Desde la cúpula nacionalista consideraron que estas acusaciones y el tono de confrontación dañaban las condiciones mínimas de diálogo institucional.
La Postura del Partido Nacional
Rechazo al formato grupal: El presidente del Directorio del Partido Nacional, Álvaro Delgado, se comunicó con Orsi para transmitirle que no estaban dadas las condiciones para asistir a una cumbre multipartidaria en esas circunstancias, dejando en offside a sus socios en la Coalición Republicana quienes pretendías un enfoque de “bloque” de los asuntos institucionales.
Necesidad de distensión: Los blancos plantearon la urgencia de «bajar la espuma» ante un clima que consideraban de confrontación electoral prematura, interpretando el llamado original más como una instancia superficial que como un espacio genuino de acuerdo.
Cambio de modalidad: Ante la ausencia y postura del Partido Nacional, el mandatario terminó cancelando la reunión conjunta y optó por convocar a los líderes opositores por separado en encuentros individuales de tipo «mano a mano».
Tras la decisión del Partido Nacional de no concurrir a la reunión colectiva original, tanto el Partido Colorado (PC) como Cabildo Abierto (CA) adoptaron posturas orientadas a priorizar el diálogo institucional, aunque con matices en sus declaraciones públicas:
Postura del Partido Colorado
Los promotores de la idea: La iniciativa del encuentro con el mandatario surgió originalmente del propio secretario general del PC, el senador Andrés Ojeda, en una conversación telefónica con Orsi.
Uruguay como un solo bloque: Ojeda defendió enfáticamente la necesidad de asistir a la convocatoria presidencial alegando que la política exterior debe mantenerse como una «política de Estado» por encima de los partidos. Argumentó que «primero está el Uruguay y después las diferencias políticas», enfatizando la importancia de mostrar estabilidad institucional hacia el exterior
Desmarcarse, el nuevo formato
Ante el desmarque inicial del Partido Nacional, los colorados terminaron declinando la invitación colectiva para evitar fisuras públicas e internas. Ojeda agradeció el esfuerzo de los blancos para coordinar una salida consensuada y vio de manera muy positiva el cambio al formato «mano a mano». Fue el primero en ser recibido individualmente por Orsi el viernes 4 de septiembre.
El cambio de formato de “bloque” genera un comportamiento que los alineados en la Coalición Republicana deberán enfrentar sumando estrategias que, sin alterar el enfoque político opositor, no tenga a los blancos como los hacedores del relacionamiento institucional.
El tiempo para las coaliciones al estilo seregnista parecen no tener espacio. Por eso, lo del principio: el boomerang de Wilson desarticula el poder que los blancos ostentaban dentro de una demasiado virtual Coalición Republicana: «Juntos sí, entreverados no».