Socialdemócratas vuelven

septiembre 20, 2026

a gobernar Suecia

Lorenzo Aguirre

Se llevó a cabo las elecciones nacionales de Suecia, con participación de 6.830.000 votantes (84.8%) que eligieron los 349 miembros del “Riksdag” (Parlamento de Suecia, Asamblea Legislativa), los cuales, a su vez, designan al nuevo primer ministro. El “Partido Socialdemócrata” de Suecia – principal agrupación política del país -, de ideología europeísmo, posición izquierda (para algunos, centro – izquierda), que implementa políticas feministas y lucha para abolir la monarquía, ganó los comicios. Liderado por la economista Magdalena Andersson, los socialdemócratas obtuvieron 1.886.500 votos (28.01%), y 99 escaños, frente a Ulf Kristersson, del “Partido Moderado” – europeísmo, conservadurismo, liberalismo, de posición centro derecha –, que recibiera 1.337.000 papeletas (19.85%), con 70 asientos legislativos, quedando en tercer lugar Jimmie Ákersson, “Demócratas de Suecia” – nacionalismo, euroescepticismo, antiinmigración, posición derecha, derecha extrema -, con 1.177.000 adherentes (17.47 %), y 62 puestos en la Asamblea.

El “Partido Socialdemócrata” logró ganar de una forma muy ajustada, y luego de confirmado el resultado por la “Comisión Electoral”, el actual primer ministro, Ulf Kristersson, presentó – de acuerdo con las reglamentaciones – su dimisión, dando de esa forma, comienzo al proceso político, camino institucional establecido para que Magdalena Andersson pueda asumir y sostener su gabinete.

En primera instancia el presidente del Parlamento asignará a Andersson, el cometido de estructurar un Ejecutivo, y por lo expresado, tendrá que negociar con otros bloques, los cuales sin lugar a duda tienen grandes diferencias en temas prioritarios, como económicos y sociales, entre otros.

Luego de culminadas las negociaciones, el Parlamento de Suecia votará el nombramiento como primera ministra a la líder socialdemócrata, a través del llamado “Parlamentarismo Negativo”, cuyo articulado expresa que no es necesaria una mayoría absoluta a favor, sino evitar una mayoría absoluta en la cámara (175 integrantes), que vote en contra.

Por su parte, la “Comisión Electoral de Suecia” estaría pautando 176 escaños destinados al bloque encabezado por socialdemócratas, y 173 a conservadores, a la vez que marca una diferencia de 50.360 votos entre ambos, resultando 49.5% para centroizquierda, frente a 48.7% de su opositor.

El hecho, anuncia una complicada negociación, pues, como aperitivo, el “Partido Verde”, que obtuvo 6.1% de votos, está exigiendo las carteras de Infraestructuras y Clima, además de crear la de “Medio Ambiente”, mientras, en forma paralela, el “Partido de Centro” ha manifestado inaceptable un gabinete en el cual, la izquierda, y ultraizquierda, tengan ministerios.

Los socialdemócratas, que lograran 51.3% de votos al sumar todas las papeletas de los cuatro partidos de centro – izquierda (“Los izquierdistas”, 8.4%, “Partido del Centro”, 7 %, y “Partido Verde”, 6.1% – el bloque de derecha está constituido por, “Partido Moderado”, 19.8%, “Demócratas de Suecia”, 17.4%, democristianos, 6.2%, y liberales, 5.3% -, expresaron el compromiso de fortalecer y asegurar el bienestar del pueblo, como también equilibrar los desarticulados ingresos en cuanto a salarios.

Asimismo, el futuro gobierno tendrá que luchar sin descanso contra el sideral aumento de violencia – provocado por bandas -, sin lugar a dudas tema prioritario que, obviamente, ha tensionado los perfiles en cuanto a enfoques migratorios.

Como si fuera poco, el Servicio de Seguridad de Suecia continúa manteniendo el nivel de “Alerta 3” – sobre una escala de 5 -, respecto a amenazas y accionar terrorista, algo que, hasta el momento, no se ha podido controlar.

Ahora, la ultraizquierda está remarcando que, el Primer Ministro Kristersson, busca la manera de continuar alianzas con la extrema derecha, a efectos de conformar un muro de contención, y seguir estableciendo el soporte del “Acuerdo de Tidö”, en el cual se fijaron las bases de cooperación entre los partidos del bloque de derecha, incluyendo los “Demócratas de Suecia”, aunque, el año pasado, Jimmie Akersson no tuviera más remedio que emitir un comunicado pidiendo disculpas por los pasados vínculos del partido, con el nazismo, y desplegar una campaña antisemita como parte de su estrategia para aumentar el electorado.

De esa forma, Ulf Kristersson seguiría manteniendo cierta fluctuación con el “cordón sanitario” respecto a la ultraderecha – ahora, podría quedar aislada -, con la cual, en su legislatura, funcionó como una especie de “apoyo externo” dentro de una coalición con demócratas y liberales, tomando medidas enérgicas contra la inmigración, otorgar amplio poder a la policía, e introducir sentencias severas para combatir la delincuencia juvenil, incluyendo reducir la edad de responsabilidad penal, de quince, a trece años.

Indudablemente, el comportamiento de referencia otra vez ha provocado tensiones en todos los perfiles políticos, incluyendo a los mencionados liberales, que manifestaron su oposición a cualquier gobierno y alianza en la cual forme parte “Demócratas de Suecia”.  

Mientras tanto, Magdalena Andersson ha señalado estar dispuesta a colaborar con todos los partidos, menos con “Demócratas de Suecia” (“SD”), del líder Jimmie Akersson, por ser miembro del “Partido de los Conservadores y Reformistas Europeos”.

Es oportuno señalar que, dicho partido de corte euroescéptico tiene como objetivo reformar la “Unión Europea” sobre la base del euro realismo, considerando que, la integración, socava la soberanía, y, además, carece de legitimidad democrática.

Volviendo a Andersson; la economista ex ministra de Finanza entre 2014, y 2021, ex primera ministra de Suecia (2021 – 2022), y que fuera la primera mujer en alcanzar la Jefatura de Gobierno de Suecia (2020), regresará al principal sillón del Ejecutivo, pasando también a formar parte de los cuatro líderes socialistas de la “Unión Europea”, junto a Mette Frederiksen (Dinamarca), Pedro Sánchez (España), y Robert Abela (Malta).

La “Sesión Constitutiva” del nuevo “Riksdag” tendrá lugar el próximo lunes 28, en la cual se elegirá al presidente de la Cámara, quien, al día siguiente, propondrá a Magdalena Andersson, como primera ministra.

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