Política Internacional

Magyar; alineado a “OTAN”

y “Unión Europea”

Lorenzo Aguirre

Las elecciones en Hungría – donde se eligieron 199 miembros de la Asamblea Nacional, quienes a su vez escogen al Primer Ministro para el período 2026 – 2030 – dieron como triunfador a Péter Magyar, líder del partido “Tisza” – ideología, europeísmo, conservadurismo liberal, de posición centro, centroderecha -, quien derrocara a Viktor Orbán – partido “Fidez”, ideología, conservadurismo nacionalista, antiinmigración, posición derecha, extrema derecha -, el cual durante 16 años se mantuvo en el sillón presidencial. Péter Magyar, arrasó en dicha consulta popular y contará con mayoría absoluta parlamentaria – más de dos tercios de escaños -, permitiéndole gobernar sin necesidad de alianzas. Los comicios, marcando además la mayor movilización desde la caída del comunismo, habilitaron a 7.527.000 ciudadanos, donde fueron partícipes 79% (5.914.000). El partido “Tisza”, obtuvo 53.18%, llevándose 141 bancas – de 199 -, mientras “Fidesz”, consiguió 38.61%, y 52 asientos.

Viktor Orbán, tras cuatro mandatos consecutivos, contando mayoría en el Congreso, estructuró una supuesta “democracia liberal” que, en buena forma le valió un “sistema a su medida”, con definiciones concretas, más allá de interponer obstáculos y acciones fuera de marcos regulatorios, a efectos de dificultar la proyección libre de opositores.

Orbán, fue un primer ministro alineado al presidente Donald Trump, pero al mismo tiempo fluctuando con Vladímir Putin, y dinamitó en más de una oportunidad a la “Unión Europea”, quebrando consensos en temas relevantes y de cuidado extremo, como la sanción a Rusia, y la ayuda militar a Ucrania.

Sería oportuno recordar que, Viktor Orbán, en 1998 logró su primera victoria electoral a través de expresiones conservadoras, luego de haber gastado un buen tiempo flirteando con un liberalismo edulcorado que sirvió para atontar a intelectuales y pseudos intelectuales a tiempo completo.

Más tarde, Orbán perdió ante el socialismo, pero desde la oposición reformuló la estructura de “Fidesz”, haciéndolo girar hacia un populismo ultranacionalista. Volviendo al poder, “reacondicionó” la Constitución para establecer un sistema electoral protector, estableció control sobre el “Tribunal Constitucional”, articuló un sistema que, estúpidamente, se divulgó como “Democracia y Autoritarismo”, se balanceó entre discursos antiinmigración, y no acogió refugiados, a quienes llamara terroristas.

Orbán, pasó una y otra vez, de un lado a otro, como por ejemplo, del “Partido Popular Europeo” para alinearse con extremas derechas insertadas en el Parlamento del bloque, y a través de “Patriotas por Europa”- agrupación de extrema derecha, euroescéptica, y nacional conservadurismo del “Parlamento Europeo”- formar alianzas con “Agrupación Nacional” (partido político francés, nacional populismo, proteccionismo, extrema derecha, y reminiscencia antisemita), de la Diputada de la Asamblea Nacional de Francia, Marine Le Pen, y “Lega”, partido de derecha, soberanista, euroescéptico, liderado por Matteo Salvini, Vicepresidente del “Consejo de Ministros de Italia”.

Asimismo, el primer ministro de Hungría mantiene estrecha relación con Benjamín Netanyahu – también firme amistad con Donald Trump, y sostenida reciprocidad con Vladímir Putin, aunque es apropiado tener presente que, Orbán, apareció en la escena política exigiendo el retiro de tropas soviéticas de aquella Hungría comunista -, con el cual se reuniera recientemente en Budapest, dejando de lado la orden de detención de la “Corte Penal Internacional”, que cae sobre la figura de Netanyahu.

SIN AMOR… ¡SE ALCANZA EL GOBIERNO! Péter Magyar, abogado de cuarenta y cinco años, que presentó una alternativa europeísta y conservadora, fue siempre un molesto joven, hiperactivo servil ocupando puestos técnicos en el Ministerio de Exteriores, Banco de Desarrollo de Hungría, y reptando para lograr ser representante ante la “Unión Europea”, cargo permitiéndole mostrar “nuevas virtudes”, entre las cuales destaca la soberbia.

Magyar, era una pálida figura dentro de “Fidesz”, partido en el cual, su esposa, creció de manera vertiginosa, llegando a ocupar puestos de relevancia y logrando poder, al ser designada Ministra de Justicia.

Judit Varga – tal, es su nombre -, al finalizar su relación matrimonial denunció a Péter Magyar por violación doméstica y “acoso de chantaje”, mientras el muchacho dejó su zalamería y replicó diciendo que, su exesposa, actuaba políticamente para perjudicarlo.

Hace dos años, la telenovela llegó a la “mayor audiencia” cuando se difundiera una grabación en la cual, Varga, manifestaba interferencias del Gobierno en un caso de corrupción donde se concedía indulto, a una persona condenada por encubrir abusos sexuales a menores.

El “Oscar” al “Mejor Escándalo Político” llevó a dimitir a un grupo de importantes figuras, entonces, Magyar, aprovechó el momento, convirtiéndose en la explosiva voz crítica contra Viktor Orbán, y de ahí en más, ser líder de “Tisza”.

Según declaraciones, Péter Magyar – que no enviará soldados ni armas a ningún conflicto bélico, y no existirá Servicio Militar Obligatorio – llevaría adelante una reforma para destrabar unos 20 mil millones de euros en fondos europeos, apretados en Bruselas por “falta de Estado de Derecho en Hungría”.

Asimismo, Magyar – si estudiamos en profundidad sus movimientos -, estaría pautando una política exterior alineada con la “Unión Europea”, y la “Organización del Tratado del Atlántico Norte” (“OTAN”), y al mismo tiempo llamar a referéndum para tener una posición definida respecto al ingreso – o, no – de Ucrania, en el bloque europeo.

La derrota de Viktor Orbán, y el ascenso de Péter Magyar no pasa inadvertido entre líderes mundiales tanto de derechas, como de izquierdas, y la “Unión Europea” está escudriñando reformas, no vivir de promesas, pasar a investigar desde delitos de corrupción hasta protección a los derechos de las personas “LGBT” y de quienes buscan asilo.

Por otro lado, Magyar, está demostrando su perfil al pretender ejercer el poder antes de asumir el cargo de primer ministro, y ha pedido la dimisión del Presidente Tamás Sulyok, antes del 31 de mayo, fecha pautada para conformarse el nuevo Congreso.

Sulyok, tiene obligación de presentar formalmente ante el Parlamento (una vez constituido), al nuevo Primer Ministro.

Sin lugar a dudas, Magyar, buscará desmantelar el sistema heredado, incluyendo cargos designados por mayorías parlamentarias, y las destituciones provocará un choque institucional.     

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