Si pierdes la guerra…
¡conquistas el mundo!
Lorenzo Aguirre
En buena medida el conflicto en Oriente Medio es una pulseada estratégica donde se mueve China y Rusia, y si miramos en profundidad, Ucrania está quedando –guste, o no – en segundo plano. El “negocio de pirotecnia” hace algunos “olvidos” hacia Kiev, pues destinan fuegos artificiales a otros cielos, e incentivan conflictos – como en Irán -, aunque tampoco debemos pasarnos de explosivos pues obviamente no es “necesario poner fin a las guerras”, sino mantenerlas mientras los guarismos porcentuales económicos sean provechosos, o por lo menos aceptables. Más allá de lo expresado también se puede manejar una situación en la cual, si se restringen recursos militares hacia Ucrania – a efectos de estimular y dilatar la colisión con Irán -, talvez Occidente tenga un destello mental y se fatigue un poquito para terminar el encuentro bélico, hecho que fortaleciera a Rusia.
La prolongación del enfrentamiento en Irán marca sin lugar a dudas una fluctuación en el precio de petróleo y gas, beneficiando de algún modo a Moscú, y dando luz verde al Kremlin para gobernar “atenciones” en cuanto a la energía hacia Europa, imponer ceder posturas, reformular acuerdos, contar con determinados derechos, y recibir compensaciones por pérdidas sufridas con relación a sanciones occidentales.
Por otro lado, Irán, manifiesta: “nosotros, decidiremos cuándo acabará la guerra contra Estados Unidos, e Israel”, y el mundo islámico contempla la disputa pese a sobrellevar impactos directos, e indirectos.
El horizonte musulmán no tiene apremio horario por brindar respaldo a Irán, porque existen desencuentros en cuanto a perfiles sectarios e intereses nacionales, no les seduce la idea sea potencia nuclear, se convierta en autoridad hegemónica, Teherán cometa significativos errores estratégicos, y dentro del universo árabe juegue con posturas de solidaridad.
Pero, es oportuno recordar que, los jefes de países musulmanes – casi todos árabes – no se mueven monolíticamente, y no tienen interés de retribuir adhesión. Si miramos fríamente, Irán, es “chiita” – la segunda rama más grande del islam (aproximadamente 15%) -, caracterizada por creer que, el liderazgo tras la muerte de Mahoma debería recaer en su yerno, Ali ibn Abi Tálib y sus descendientes. Mientras, la casi totalidad de musulmanes, son “sunitas”, alrededor de 85%, considerándose la corriente más tradicional, basando sus creencias en enseñanzas de Mahoma, siguiendo a líderes elegidos por la comunidad, y a diferencia de “chiitas”, no creer que, el sucesor, deba pertenecer al linaje familiar del profeta.
Por lo expresado, Teherán se encuentra aislado, y pocas tribus están dispuestas a ser perturbadas por un modelo teocrático amenazando la estabilidad, el crecimiento económico, haber financiado y armado a chiitas de “Hezbolá” (“Partido de Dios”) – grupo paramilitar de ideología antisionismo, antioccidentalismo, antisemitismo, anti “LGTB”, antiimperialismo –, en el Líbano, y a “hutíes” (grupo insurgente de ideología nacionalista y antiimperialista), en Yemen.
Además, impulsar a “Hamás” – organización política igual al nazismo, buscando el exterminio judío, descomponer en primer lugar a Europa, y lograr una supremacía en la cual no exista una democracia laica – y a la “Yihad Islámica” como “simbolismo” ante el “asunto palestino” y “defensores de musulmanes”, es en realidad una forma de manipular el control regional.
Para muchos, Estados Unidos no puede derrotar a Irán, pero, realmente… Trump, ¿pretende “ganar” esa guerra?…
Acaso, ¿el presidente norteamericano, no está provocando conflictos ?, ¿no ha incitado a México, Canadá, y a la “Organización del Tratado del Atlántico Norte” (“OTAN”)?
Donald Trump, es un soberbio, pero nada tiene que ver con ser “mediocre presidente” – como le llaman -, porque personas sin calificaciones, no llegan al sillón de la Casa Blanca.
Trump, que ahora controla Venezuela y su petróleo, también pretende gestionar Canadá, y si incomoda en el hoy popular estrecho de Ormuz – en su diferencia con Irán -, el petróleo de Medio Oriente se viene abajo, y deja de correr.
La guerra de Israel – juntamente con Estados Unidos – contra Irán, marca, respecto al petróleo, un sostenido cambio en el mercado mundial, y Emiratos Árabes – tercer generador de crudo – ha dejado de pertenecer a la “Organización de Países Exportadores de Petróleo” – la cual controla un tercio de la producción del planeta -, haciéndola perder capacidad de influir en el precio.
Estados Unidos tiene reservas que necesita Europa, China, Corea del Sur, etc, y dichos bloques también se quedan sin fertilizantes, debiendo recurrir a Washington y Moscú.
Estados Unidos debe 40 trillones de dólares a Japón, China, Corea del Sur, Francia, Reino Unido, y Bélgica, entre otros que, al mismo tiempo, requieren “vida” a través del “oro negro”. Si el “Tesoro de Estados Unidos” no colapsa, esos países rogarán a Trump, para que urgentemente los respalde, entonces, jamás abandonarán el “bendito” tan odiado billete verde, y durante mucho tiempo dependerán del “gigante yanqui”.
A primera vista puede parecer insólito, pero, Vladímir Putin, en la pugna por Ucrania llevó a cabo esa estrategia durante cinco temporaditas de cohetería, y le dio buen resultado a nivel de potenciar armamentos. No solo no le compra más a Irán, sino que, Rusia, ahora fabrica y le exporta, hecho colocándolo en posición autosuficiente. De todas maneras, el “Bond” de la “KGB” refuerza su eje con Irán, al cual le ofreció custodiar el uranio para desbloquear el estrecho de Ormuz, aunque en forma paralela se ofrece como “mediador diplomático” para “desactivar” la guerra.
Así, que, Donald Trump, está actuando de forma similar, buscando mantener control sobre Canadá – respecto al petróleo -, y Groenlandia, por sus depósitos de crudo (comparables a la mitad de reservas del Mar del Norte), y una base militar enterrada bajo el hielo, para ser utilizada como arsenal nuclear, además de poder detectar y poner límites, a la circulación de submarinos rusos.
Al parecer, el “Nuevo Orden Mundial” se tambalea, pudiendo emerger un “Código Trump”.
Como señaláramos, en las últimas semanas se ha cargoseado con la “discapacidad” del presidente estadounidense para ser “Jefe” del país más poderoso del mundo…
A usted… ¿le parece que Donald Trump, es tonto?