Colorado por historia,

agosto 31, 2026

batllista por convicción

Zósimo Nogueira

Acuerdos programáticos solo para el Ballotage, después de las nacionales. Competencia de ideas, propuestas, y el cómo. Integración justa, no como vagón de cola.

HISTORICAS COINCIDENCIAS Y DIFERENCIAS CON LOS BLANCOS. Unos-muchos dicen que nacimos en Carpintería. Mellizos, pero no gemelos. Nacimos peleando y tomamos el rojo de los ponchos para diferenciarnos. El color celeste confundía. Ahí nacieron las divisas. Blanca y colorada.

Bautismo con derrota; luego un siglo de victorias.

Hay quienes dan como fecha de nacimiento entre mayo y octubre de 1817 cuando Artigas designo a Rivera Jefe del ejército del Sur.

Esto fue rechazado por los Oribe, Rufino Bauza, Bonifacio Ramos, Ramón de Cáceres, García de Zúñiga.  

Querían a García de Zúñiga como jefe. Artigas se puso firme, lo abandonaron.  Con apoyo de Lecord se fueron a Buenos Aires llevándose soldados y armas, combatieron contra los aliados provinciales de Artigas.

Lo que quedo de ese ejército federal y artiguista cerró filas en torno a Rivera.

Artigas fue derrotado y se fue al Paraguay; solo Rivera y sus soldados resistían la invasión portuguesa con una relación de 1/20. Varios hijos de Artigas permanecieron a su lado.

Negoció la rendición, mantuvo rango y sus tropas; se subordino al Barón de la Laguna Gral. Lecord y consiguió que respetara el reparto de tierras realizado por Artigas.

En 1825 se unió a la cruzada libertadora comandada por Lavalleja y en 1828 para acelerar nuestra liberación invadió y conquisto las misiones.

Debió retornarlas al imperio para que abandonaran nuestro territorio. Se iniciaba el proceso de independencia.

Regresó con miles de indios guaraníes y sus familias, traían sus pertenencias, ganado y ornamentos religiosos, se fueron asentando en nuestras tierras.

Lograda la independencia, en 1830 Rivera fue nombrado presidente.

En 1834 le sucedió Manuel Oribe que había sido uno de los ministros.

Desencuentros devienen en luchas internas entre Rivera y Oribe y así se llega a Carpintería él 19/09/1836 y a la guerra grande 1839-1851.

Esa guerra de divisas se internacionalizo con participaron de argentinos, ingleses, franceses e italianos. Montevideo, ciudad amurallada sitiada por tierra y aprovisionada por mar.

Mucho derrame de sangre. La tierra purpurea como lo relato en su novela Willian Hudson. Rivera en campaña luchando y sorteando peligros.

En 1847 Manuel Herrera y Obes lo describía como “un oriental liso y llano”.   

Id y preguntad desde Canelones a Tacuarembó quién es el mejor jinete de la república, quien el mejor baqueano, quien el de más sangre fría en la pelea, quien el mejor amigo de los paisanos, quien el más generoso de todos, quien en fin el mejor patriota a su modo de entender la patria y os responderán todos. “El General Rivera”.    

A fines de 1847, buscaba entendimientos con Oribe para terminar la Guerra. (Sin aprobación del gobierno de la defensa)

Por eso, fue aprehendido y condenado al exilio en Brasil.

Para evitar más muertes le dijo a su ejército que aceptaba lo resuelto por el gobierno. Años de cárcel, pasar mal, contraer tuberculosis.

Finalizada la guerra seguía preso en Brasil, en 1853 fue llamado por Flores para formar un triunvirato con Lavalleja para contribuir a la pacificación.

Apenas liberado, avejentado, enfermo, sin nada de la fortuna familiar regresaba a su patria. 

Falleció el 13 de enero de 1854, camino a Montevideo, en la cama de un paisano amigo, en un rancho de Cerro Largo. 

Lo pusieron en un cajón de lata y cubrieron de caña para conservarlo de los calores de enero. La población salía al paso del cortejo con grandes muestras de dolor. Recogimiento, llantos y plegarias.  

Hicieron alto en la Iglesia de la Unión. En momentos de oración mojaban sus labios en el alcohol que lo cubría y se persignaban. Cuanta devoción

Los blancos dirán de los atributos de su líder fundador Manuel Oribe. 

Un hombre probo, instruido, tenaz. Severo. Muy diferente de nuestro querido don Fructos. Los seguidores de uno y otro también eran distintos. 

Oribe no solo se distancio de Artigas, cambio su federalismo provincial por el federalismo centralista de Juan Manuel de Rosas.

OTRO HITO DIFERENCIAL ENTRE BLANCOS Y COLORADOS. Batlle y Ordoñez y Aparicio Saravia.  A fines del 1800 luego del militarismo, creció el protagonismo ciudadano a impulsos del partido colorado y de José Batlle y Ordoñez.  

Su ascenso al poder y las políticas coloradas trajeron enojos del medio rural por resistencia a los cambios y acusaciones de fraude electoral Revuelo de caudillos y estancieros al impulso de Aparicio Saravia.

En el norte mandaban los Saravia.

Los Saraiva o Saravia lideraron en 1893 a los federalistas brasileños llamados “maragatos” contra los republicanos de Julio de Castillo despectivamente llamados “pica- palos o chimangos” por su uniforme.

Conocida como “guerra del degüello”. Los maragatos decían “para que gastar pólvora en chimangos”.  

Fueron comandados por Gumersindo Saraiva y a su muerte por Aparicio. Ganaron los republicanos y los federalistas fueron amnistiados.

Volviendo a lo nuestro. Ese enfrentamiento entre colorados y blancos llevo a la guerra de 1904 que finalizo con la muerte de Aparicio.

Las guerras dejan huellas. Nuestros partidos salieron de ellas con acuerdos.   

No con fusiones como intento Andrés Lamas en 1855 creando el partido Unión Liberal.

Alberto Zum Felde 1887-1976 en su proceso intelectual del Uruguay habla del fracaso de la política se fusión y permanencia de las divisas luego de finalizada la Guerra Grande.

Los tiempos han cambiado. Los acuerdos previos a ballotages tuvieron muchas luces, pero también sombras.

El 24 de noviembre del 2019 el partido colorado apoyo la candidatura de Luis Lacalle Pou, asumido el gobierno solo tuvo espacios en algunos ministerios.

En materia de seguridad fue excluido. No es justo que se generalicen responsabilidades que no tuvimos. Concertación sí, pero a su tiempo.

Un grupo de dirigentes se reunió en la ciudad de Florida. Rechaza fusiones y uniones que solo aplacan voces.

Digo; debemos ir a las elecciones nacionales con propuestas y programas de gobierno propios, compitiendo para ganar.

Si pasamos a segunda vuelta se buscarán socios y se asumirán compromisos. Lo mismo si no somos mayoría, no dándose por tácito lo no deliberado.  Nada es perenne, ni cercanías, ni distancias políticas.

Orgulloso de mi origen colorado, artiguista, cristiano y al mismo tiempo Batllista, racional y humanitario.

Las coaliciones no borran partidos, pero hoy que todos sueltan discursos batllistas debemos estar alertas.

Tomo palabras de Eduardo Irigoyen. Quiero mantenerme firme en lo que significa sentirme batllista conviviendo con quienes no lo son.

No quiero un batllismo clandestino pidiendo disculpa por nuestra historia.

Ejemplifica con la fusión de un hombre y la mosca. (Película)

Dice. El monstruo no viene de afuera, lo fabricamos, queremos mejorar y terminamos irreconocibles.

El cambio se produce de a poco, la identidad se degrada, el resultado asusta.

Como dijo Eduardo Loedel en relación al nivel de acuerdos. Ellos sienten contaminación, nosotros miedo a la mutación.
Si nos mesclamos o coaligamos nos convertimos en una visión desteñida de tradición.

El batllimo vive. Queremos una voz colorada reconocible. No una maquinaria electoral sin alma ni propuesta diferenciada que provoque desconexión con el electorado.

La fusión no es una estrategia de crecimiento. Tomemos el ballotage como lo que es. “Como te extraño ley de lemas”.

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