Política nacional

Anti Hollywood y pro palestinos

reptando en la alfombra roja     

Lorenzo Aguirre

Los organizadores de la gala por la entrega de la 98º edición de los “Premios Oscar” de la “Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Hollywood” – desarrollada en el “Dolby Theatre de Hollywood”, Los Ángeles -, pidieron la mayor seguridad luego que, el FBI, advirtiera la amenaza en toda California – en particular en la celebración de referencia -, por parte de Irán. Según la información, existía la posibilidad de un complot, incluyendo uso de drones, hecho pautando “Alerta Grado 5”, y en consecuencia la disposición de “Seguridad Extrema” – especialmente en la extensión de la alfombra roja -, señalaron los “Productores Ejecutivos” de la transmisión, Kay Mullan, y Raj Kapoor. En medio del nerviosismo, Emma Stone, y Javier Bardem, aportaron su granito de arena a través de un speech a favor de Palestina, atacar a Israel, y evidenciar un perfil anti-Hollywood, “decadente” lugar en el mundo donde, ellos, también suman y siguen engullendo, aunque hace rato están pasados de peso.

Días antes de la ceremonia, productores y la Agencia de Seguridad estudiaron bajo secreto una fórmula para que, el desfile por la pasarela, “no diera sensación de frivolidad ante la guerra en Irán”, más teniendo en cuenta que, tres nominados a las estatuillas eran de nacionalidad iraní.

Asimismo, se habló “no exhibir llamativas vestimentas”, y evitar prolongadas exposiciones audiovisuales … ¿será por eso que Demi Moore “conquistó los “Oscar” con un impactante diseño de Gucci”?

Por su parte, Emma Stone, con un modelo plateado de Louis Vuitton, Leonardo DiCaprio, un “humilde” conjuntito Dior, y reloj Rolex de colección, mientras el ignorante y vulgar Timothée Chalamet, traje blanco de Givenchy.

¡SUSAN, EMMA, JAVI…  ¡Y LOS OTROS! En la chiquilinada que consume antihistamínicos para aliviar los “síntomas Hollywood, y judíos”, se encuentra, Mark Ruffalo – quien apelara a la ciudadanía a luchar contra el imperialismo y capitalismo …  Mark, cobra un cachet de 20 millones de dólares, y reside en una mansión de Manhattan -, y Susan Sarandon, activista pro-palestina condenando los bombardeos de Israel, y expresando: “hay muchas personas que tienen miedo a ser judías, y ahora están empezando a probar que se siente al ser musulmán en este país, muchas veces sometido a violencia”.

Por lo expresado, la principal agencia de talentos de Hollywood, “United Talent Agency”, dejó de representarla, y su agente artístico, Jeremy Zimmer (judío), quedó herido por las declaraciones.

Susan Sarandon se sintió ofendida, pero se “olvidó” que los millones de dólares y la fama, llegaron a través de la agencia judía de referencia.

Días más tarde, Sarandon se disculpó, pero todos los proyectos de su carrera cinematográfica fueron cancelados.

Por su parte, Emma Stone, cinco veces nominada al “Oscar” como “Mejor Actriz”, y ganadora dos veces de la estatuilla, es pro-Palestina, antijudía, anticapitalista, y antiimperialista.

La joven Emmita tuvo su debut cinematográfico en el filme “Superbab”, cuyo productor y director fue un judío llamado Judd Apatow, y años más tarde, Stone, obtuvo el “Oscar” por el filme “La La Land: ciudad de sueños”, siendo los productores, Gary Gilbert, y Jordan Horowitz, también judíos.

Según “Celebrity Net Worth” – agencia que estima fortuna de famosos -, Emma Stone tiene un patrimonio de 60 millones de dólares, y su cachet por película es de 20 millones en billetes verdes. Traducido al español: el sueldo promedio en Uruguay es entre 900, y 1200 dólares por mes ($36.000, a $48.000), y multiplicando por 14 prestaciones anuales – incluyendo aguinaldo y salario vacacional – estaríamos en algo así como 16.800, en moneda estadounidense…. si la cuenta no me falla, un trabajador uruguayo necesitaría alrededor de 1.200 (mil doscientos) años para llegar a la cifra que, la anticapitalista, cobra por un filme cuyo rodaje – como, “La La Land” -, lleva alrededor de 6 semanas.

Stone, es considerada la “Mejor Vestida” – según las revistas “Glamour”, y “People” -, y llevó a cabo campañas publicitarias para “Revlon”.  

A fines del pasado año, Emma Stone firmó un contrato con “Film Workers for Palestine”, comprometiéndose a no trabajar con instituciones cinematográficas israelíes.

Quizá, Emma, debería devolver los billetes verdes recibidos de manos judías, como asimismo la estatuilla del “Oscar” … ¿no?

Por último, el chaval Javier Bardem – nacido en Gran Canaria, España – presentó el premio a “Mejor Película Internacional”, y no le faltó pasar el speech, “No a la guerra”, “Palestina libre”.

Don Javi, firmó una carta abierta llamando a boicotear las producciones cinematográfica judías, y gritó a los cuatro vientos su apoyo a Palestina, a tal punto que se presentó a la gala de los “Emmy” – el mayor galardón de la industria televisiva de los Estados Unidos -, ataviado con un pañuelo palestino, hablando en contra de judíos, “yanquis de Hollywood”, y capitalistas.

Por sus declaraciones, la empresa estadounidense de producción y distribución de cine y televisión, “Paramount” – que defiende valores y no acepta trabajar con quienes expresan publicidad de odio -, vetó a Javier Bardem como presentador en la ceremonia de los “Premios Oscar”.

El problema del travieso “Javi” no reside en sus opiniones políticas, sino en la falta de “coherencia” – en realidad es una actitud deplorable -, porque ataca al imperio, a la industria en Los Ángeles, desprecia la cultura estadounidense y a  “ricachones yanquis”, pero el chaval vive de ese dinero, gozando un patrimonio de 40 millones de dólares.

Si tiene tanta ajenidad, tanto rechazo … ¿qué hace recolectando premios, siendo parte de superproducciones millonarias, teniendo su oficina de operaciones en el centro del capitalismo del mundo, y una estrella en el “Paseo de la Fama de Hollywood”? ¿No sería lógico que trabajara en España, o bajo la órbita del “cine” – ¡si a eso se le puede llamar así! – estatal de Nicaragua?

Bardem, no se ha cansado de boicotear al Estado de Israel, pero fue protagonista en la película “Vicky Cristina Barcelona”, escrita y dirigida por Woody Allen (judío).

Para poner la frutilla en la torta, Javier Bardem, y su esposa, Penélope Cruz, recibieron el nacimiento de su hijo, en el “Cedars – Sinai”, un exclusivo cinco estrellas centro asistencial judío, y uno de los más caros del mundo, cuyo costo por “cobertura” es 3000 euros (3.600 dólares) diarios.

Más allá de lo expresado, el matrimonio decidió que, el bebito, naciera en Los Ángeles, a efectos de poder gozar doble nacionalidad.

Bogart, Ingrid, Henreid, y el negro “Sam”, se detuvieron en el tiempo…

¡“Casablanca”, ha quedado en un rincón del olvido!     

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