El “Piki Blainders “yorugua”

julio 27, 2026

De inauguraciones de blindados, corbatas al tono y picadas de motos

Por Chico La Raya

Si la delincuencia se combatiera en Uruguay con un ministro de impecables trajes, corbatas perfectamente combinadas, pañuelos al tono y conferencias de prensa por cada actividad del Ministerio del Interior, probablemente hoy nos pareceríamos a El Salvador.

Yo no soy experto en seguridad. Apenas terminé el liceo,  

tengo que usar una calculadora para dividir 10 entre 2, tomo mate, prefiero un buen guiso al caviar y tengo todas las vacunas habidas y por haber. En definitiva, soy un uruguayo más bien del quintín más de abajo.

Al ministro Carlos Negro no lo conozco. Nunca crucé una sola palabra con él. Pero da gusto verlo: su gorra estilo Peaky Blinders, sus sacos importados y su permanente predisposición a fotografiarse y abrazar y besar a cuanto uniformado de rango se le cruza en el camino.

VALLE SALVAJE

Dicho esto —y despejada cualquier interpretación de animosidad personal— mientras hacía gala de mi “uruguayismo” y miraba un capítulo de Valle Salvaje, no podía dejar de pensar en algo. El Estado ha invertido millones de pesos en drones, departamentos especializados, sistemas de inteligencia, los famosos Interruptores, el promocionado ShotSpotter, vehículos blindados, cursos de capacitación, tablets para los policías, software, estadísticas y toda clase de herramientas tecnológicas.

Sin embargo, apenas horas después de las picadas que terminaron con la vida de un inocente niño de 12 años, ya circulaba abiertamente por las redes sociales una nueva convocatoria para repetirlas al día siguiente.

Como dije al principio, de seguridad sé lo mismo que de tejer crochet. Pero como ciudadano me pregunto: ¿la Policía uruguaya realmente no tiene herramientas para detectar y prevenir una convocatoria que se anuncia públicamente con varias horas de anticipación?

Porque si la convocatoria estaba en las redes y nadie la vio, el problema es gravísimo.

Y si la vieron y decidieron no actuar, el problema es todavía peor.

PARAFERNALIA policial
Tal vez, entre tanta parafernalia, inauguraciones por lo alto de un camión blindado, presentaciones y fotografías oficiales, alguien olvidó que hoy la delincuencia también se organiza desde un teléfono celular.

Y si los sistemas de inteligencia no tienen capacidad para monitorear algo tan elemental, entonces convendría revisar dónde están las prioridades.

Porque después ocurre lo que ocurrió en el Parque Rodó: unas 200 personas, decenas de motos, calles cortadas, público observando las carreras y un escenario ideal para que termine en un accidente o en un tiroteo.

¿Todo eso sucede sin que nadie lo advierta?

Y aun suponiendo que la Policía jamás hubiera visto la convocatoria en redes, llega un momento en que las motos, los autos y el público empiezan a concentrarse. Eso no ocurre en cinco minutos.

Organizar una picada lleva, como mínimo, media hora o cuarenta y cinco minutos.

Tiempo suficiente para que exista un cuerpo policial preparado para movilizarse rápidamente a cualquier punto de Montevideo e intervenir antes de que empiece la tragedia.

Si hay que detener personas, que se las detenga.

Si hay que incautar una, diez o cien motos, que se las incauten.

Porque, de lo contrario, seguiremos reaccionando después de cada muerte, lamentándonos frente a los micrófonos y organizando otra conferencia de prensa para decir “estamos investigando” “se encontraron 32 casquillos”…

Y los únicos que seguirán pagando el precio serán los inocentes.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Otras Noticias

Nicaragua ya no vota

Ricardo Acosta Cuando un gobernante decide que el pueblo ya

Uruguay, el Mercosur y la significación estratégica de los Estados

Eduardo Fazzio Durante décadas se asumió que la posición internacional