Daniel Manduré
Muy pocas veces visto. Esas paradojas de este gobierno, que tiene dentro de sus propias filas su más férrea oposición. No necesita del adversario político para desnudar sus debilidades y errores. Este es un gobierno que se desmorona por sus propias palabras.
Un gobierno desdibujado, que perdió la brújula y con duros enfrentamientos internos imposibles de ocultar.
Este es un gobierno que está cayendo al vacío no solo por lo que hace mal o por lo que prometió hacer y no hace, también cae por lo que dice.
Lo lógico en un sistema democrático es que un gobierno, enfrente, debata y salga a defenderse de los dichos de los sectores opositores. Lo que no es común es que deba salir en forma casi permanente a defenderse, oponerse, desvincularse o aclarar dichos de otros integrantes del propio gobierno.
CASTILLO, CSUKASI Y VALVERDE Tres declaraciones con un mismo problema. En apenas unos días, tres declaraciones del gobierno de Orsi abrieron tres frenes diferentes: uno político, otro diplomático y un tercero institucional.
UN CASTILLO QUE SE DESMORONA El ministro de trabajo Juan Castillo habló en un comité de base de “las embajadas y vaya a saber cuántas cosas más que no se ven debió conceder el gobierno para conseguir los dos votos de Cabildo Abierto en la última rendición de cuentas”.
La frase es gravísima.
Porque si Castillo sabe que se negociaron embajadas, cargos o cualquier otra prebenda a cambio de votos debe denunciarlo.
Si no lo sabe, entonces debe explicarle a la ciudadanía porque hizo semejante insinuación.
La democracia admite y necesita de negociaciones parlamentarias para alcanzar acuerdos, lo que no puede admitir es que los votos tengan un precio.
Grave para quien los ofrece y con la misma gravedad para quien los acepta.
El daño a un sistema político necesitado de credibilidad ya està hecho. Se podrá salir a aclarar, pero la duda va a quedar. Parece que es lo que se quisiera, porque a esta altura los enfrentamientos internos dentro del partido de gobierno son inocultables.
El país todo necesita la inmediata aclaración de Castillo, sobre todo teniendo en cuenta que de ser ciertas, quien llevó directamente las negociaciones con Cabildo Abierto fue el propio presidente de la república. Doblemente grave su insinuación.
El senador del MPP Caggiani le salió con la plancha a Castillo afirmando que dichas declaraciones “están fuera de lugar, en forma y contenido”
Castillo puso una bomba sobre la mesa. No es la primera. Hay que ver cuando explota y quien aprieta el detonador.
LA DIPLOMACIA VENIDA A MENOS Como traída de los pelos, la subsecretaria Csukasi hace declaraciones que vuelven a poner a su propio gobierno en aprietos. Afirmando que Uruguay estaría obligado a detener a Benjamín Netanyahu si el primer ministro israelí ingresara al país, en virtud de la orden de arresto de la Corte Penal internacional.
Una visita inexistente, que nunca fue planteada y con una declaración de Csukasi dicho en criollo “al santo botón”. Que solo logró complicar aún más a un gobierno en decadencia, donde sus propios jerarcas lo meten al barro una y otra vez.
Un presidente Orsi que tuvo que salir a intentar arreglar de alguna manera esas afirmaciones diciendo: “con algo que no es un hecho hay que evitar cualquier opinión” y sostuvo, además: “hablar de algo que ni siquiera existe, está de más”.
Confrontaciones y aclaraciones permanentes. Frente a un daño ya consumado.
Una diplomática que no pudo comportarse como tal y dejó salir a luz su veta ideológica. El impulso tribunero y partidario pudo más que su profesionalismo.
Uruguay tiene una larga tradición diplomática, construida sobre la prudencia, el equilibrio y el respeto por el derecho, que este gobierno parece empecinado de acuerdo con el comportamiento y actitudes de varios de sus jerarcas a hacer trizas.
Un presidente de la república que debe salir casi que corriendo a corregir a un integrante de su propia cancillería.
Por si esto fuera poco tenemos en pocos días, un tercer episodio.
LA LENGUA VIPERINA DE VALVERDE Nuevamente desde un comité de base, esta vez desde Pocitos, la subsecretaria del interior también dio la nota. Con una frase triste y desgraciada. Afirmando con claridad, aunque luego intentara disculparse, que la frase del fallecido exministro Larrañaga “hay orden de no aflojar” era la culpable de los grandes problemas de salud mental, de los suicidios, de violencia institucional y del consumo problemático de sustancias dentro de la policía.
Usar el dolor de la familia policial que se quitaron la vida y hacer mención de una frase de quien hoy no puede defenderse para atacar a la administración anterior es de una bajeza pocas veces vista.
Las aclaraciones y disculpa de la subsecretaria Valverde no alcanzan para corregir la gravedad de sus primeras declaraciones. Lo dicho, que fue claro, dicho está.
Tres episodios lamentables. Podrá decirse que son situaciones aisladas, errores individuales o frases desafortunadas. Pero cuando todo ello se acumula, una tras otra, deja de ser un problema de comunicación para transformarse en un gran problema político e institucional.
Es de extrema gravedad que un ministro insinúe que se cambian votos por embajadas.
Que una subsecretaria realice una afirmación que genere un inmediato reclamo diplomático. Un gran papelón, al santo botón.
Otra subsecretaria que critica una frase de quien no puede defenderse y usa hechos dolorosos como el suicidio policial para debatir con el anterior gobierno.
El problema no es hablar, es medir las consecuencias de lo que se dice. Un presidente que como estrategia eligió el camino de salir a hablar menos (para no meter la pata) pero que, obligado, debe apagar incendios provocados por gente de su propio gobierno.
El presidente Orsi puede salir a corregir, intentar aclarar o como en muchos casos hacerse el desentendido y mirar para otro lado. Lo que no puede es ignorar indefinidamente que varios de sus principales colaboradores están generando situaciones que continúan dinamitando la credibilidad de un muy desdibujado gobierno. Hasta cuando…
Situaciones que Institucional y políticamente nos termina perjudicando a todos