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El inicio de la debacle en seguridad

Zósimo Nogueira

Permisividad y mala organización de la estructura policial. Con slogans y reivindicaciones sociales El Frente Amplio llego al poder en 2005 para combatir la injusticia social y los abusos del Estado. Eran verdaderos gritos de guerra. Revisionismo puro, vuelta de página y pase de facturas a lo actuado por los gobiernos anteriores, no respectar lo acordado por ellos mismos con el poder de facto. El país estaba en crecimiento, pero era apenas el renacer. El partido colorado se había debilitado y realizo la peor elección nunca imaginada. La sociedad toda y sus instituciones habían sido duramente golpeadas.

Para lograr el triunfo el Frente Amplio desplaza a su líder el Gral. Liber Seregni, y con Tabaré Vázquez al frente, da ingreso a sus filas al movimiento guerrillero MLN y sus acólitos.

Seregni los rechazaba, lo mismo que a la idea de responsabilizar a las FFAA de los abusos y desmanes de algunos de sus integrantes.

Decía. Los actos criminales son de responsabilidad individual y no obedecen a un criterio institucional.

Los ultras desde un inicio pisaron fuerte. Con Mujica y Topolanski dando imagen de austeridad para potenciar reivindicaciones. Esto fue hábilmente utilizado por Tabaré Vázquez.

En seguridad pública continuo menoscabo de la carrera policial, reducción de espacios de actuación. Gradual y continua digitación de ascensos. Ex tupamaros al frente de los Ministerios de Defensa e Interior en clara demostración de poder.

Continúa victimización de actos terroristas y condena a policías, militares, jueces que cumplían con su cometido previo y durante la dictadura.

Plaquetas, recordatorios, simposios, jornadas, marchas, exposiciones.

El mensaje del falso relato permanente; indemnizaciones y pensiones a víctimas de la represión y parentela.

No importa si la represión era legítima o no, solo valen las consecuencias.

Seregni fundó el FA, estuvo preso por años, fue odiado y respectado por sus pares, defendió a su institución y la exculpo por los excesos de algunos de sus integrantes.  Marco diferencias al no calificar actos personales como “Terrorismo de Estado”.

Ese falso relato llevo a despersonificar la tarea de instituciones esenciales para la convivencia social y el respecto a la norma y a los derechos individuales.

Policía, militares, justicia, sistema procesal, cárcel, salud pública y mental.

El FA erro los caminos, no han sido los adecuados.   

A los militares se los quiso ignorar, pero recurren a ellos para socorrer en catástrofes y problemas climáticos, cubren las custodias perimetrales en cárceles y los pusieron a fiscalizar tipo policía y/o Aduanero en la frontera.

Llegaron a poner tanques de guerra al lado de un puesto de control terrestre. Para qué   

Muy poco sirven, no tienen ni el conocimiento ni los implementos necesarios.

Un golpe político para la tribuna. Similar a lo del Frente Amplio. Titulares de Larrañaga en su “vivir sin miedo” slogans de campaña electoral.

“Que los militares trabajan en las misiones de paz”. 

Aclaren.  Son situaciones excepcionales. Retorno gradual de derechos.

Países y zonas que salen de guerras, situaciones de abuso y despotismo.

La preparación de los militares es para la defensa, el conflicto bélico, no para interactuar en épocas de normalidad. Zapatero a tus zapatos.

No agradaba una justicia con poder a nivel procesal penal, con gran protagonismo y decisión y repetían la muletilla “quien investiga no puede dictar procesamientos”. No puede juzgar y condenar.

Y ahora; con este sistema procesal los fiscales transan con la defensa. Se condena por un acuerdo sin la contundencia de una confesión o causa probada en un proceso investigativo.   

Que fácil resulta incriminar, un susto y la aceptación del mal menor.  Reclaman más y más ingresos fiscales. Dicen; antes los jueces detenían y enjuiciaban y no era así. Siempre se ocupo de las detenciones la policía, le daba parte al magistrado y este la validaba disponiendo acciones, manteniendo prisión o liberando.

Si habría garantías; en un máximo de 72 horas había una resolución judicial, en caso de desmanes o abusos de autoridad podía acceder al juez y denunciar.

 Todas las modificaciones en la organización policial realizadas durante las administraciones frenteamplistas han fracasado o han quedado a medio camino.

Se dificulta y hace difuso encontrar responsables de la gestión en un territorio debidamente circunscrito. Ni los jefes de policía tienen responsabilidad absoluta de su territorio. Muchas unidades de jurisdicción nacional con bases propias.

Se le quito personal y protagonismo a las comisarias, rompiendo el vínculo con la comunidad y las fuerzas vivas de la jurisdicción.

Las comisarias son en esencia meros receptores de denuncias que elevan a las jefaturas operacionales en donde se concentran patrullaje y la investigación de los delitos.

 Rimbombante título para lo que eran las zonas administrativas y de control de la dirección de Seguridad.

Se le agregaron las tareas de las direcciones de investigaciones y grupos de apoyo, disueltas y desperdigado su personal por el FA.

Un cumulo de errores y perdida de potencial al considerar que el formato era anticuado y que todo se puede suplir con la tecnología de cámaras de vigilancia, interceptaciones telefónicas etc.

Craso error, no hay personal ni medios suficientes y adecuadamente capacitados.  No hay responsables y cuando se intenta responsabilizar se comprueba la falta de medios.  

El dilema de hoy. La droga y el dinero no son nocivos por si solos. Los responsables son los individuos que la producen, venden, distribuyen, quién la consume y el “Estado ausente” que lo permite.

El círculo de la violencia va desde la indolente y promiscua ocupación de espacios pr parte de los consumidores a quienes participan de los enfrentamientos armados para hegemonizar la comercialización de drogas en un territorio.

Insisto, si se quiere cortar o minimizar el problema hay que atacar al consumidor. Hay que definir prioridades. La comunidad o los consumidores.

Hasta el final del gobierno colorado al consumidor-comprador de cualquier droga prohibida se lo identificaba y detenía. Indagación mediante si era para consumo el Juez los liberaba, rara vez pedía su conducción.

Vino el frente y con Mujica se legalizo la marihuana, liberalismo sin consultar ni considerar el criterio internacional. Ejemplo. En Brasil y Paraguay es la droga más vendida y que mueve mayor cantidad de dinero.     

La idea no es llenar cárceles de drogadictos, sino identificarlos, evitar que sus dineros se viertan en el narcotráfico y tratarlos coercitivamente para desprogramar sus adicciones. Sacarlos de las calles en donde son un peligro latente con muestras reiteradas de inestabilidad emocional y propensión al delito.

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