Política nacional

La educación a distancia en Brasil y los conglomerados de megauniversidades

Claudio Rama

Esta modalidad creció un asombroso 286,7% en los últimos 10 años. Brasil ha sido el país más importante en materia de democratización de la educación superior en América Latina utilizando fundamentalmente políticas de educación a distancia. Esta modalidad creció un asombroso 286,7% en los últimos 10 años (2014-2024) con lo cual alcanzó a 5.1 millones de estudiantes y superó a los alumnos presenciales que fueron 5 millones, según Joao Vianney, el mayor especialista en educación a distancia de Brasil y el Mapa de la educación superior. Fueron fundamentalmente estudiantes de nuevos sectores sociales y geográficos, pero también un cambio de preferencia y, en ese período, la propia matricula presencial cayó un 22,3%. Esta expansión de la educación a distancia que impulsó la democratización del acceso como parte de un enorme movimiento de ascenso social y de construcción de capital humano, fue motorizada casi exclusivamente por el sector privado.

El 96% de los alumnos de Educación a Distancia están matriculados actualmente en este sector, y aunque la educación a distancia fue creciendo fuertemente desde hace años, fue sin embargo durante la pandemia que masificó, pero que también fue facilitado por políticas del Gobierno de Bolsonaro. La migración hacia lo digital se aceleró en la pospandemia consolidando la preferencia de los estudiantes y las familias, especialmente de menores ingresos, por estos modelos en red más flexibles, económicos y cercanos. Esta democratización fue social y geográfica alcanzó nuevas regiones sin acceso de ofertas presenciales. Así, hoy en 2280 municipios del Brasil (que tiene un total de 5570), la única opción para acceder a la educación superior es la educación a distancia a través de una articulación de polos de apoyo y grandes plataformas educativas. En el 2020, previo a la pandemia, ya el 35,8% de los estudiantes estaban insertos en educación a distancia, y este guarismo alcanzó al 50.7% en el año 2024, cuando se conformó como la modalidad dominante de la educación superior.

El avance se realizó fuertemente en las carreras de Licenciatura (Pedagogía) y Administración son las que más alumnos concentran en el modelo a distancia, pero avanzó en general en todas aquellas que lo permitían, y se expandió apoyada en miles de nuevos polos de apoyo a la educación a distancia. Estas sedes de apoyo y acompañamiento, en el sector privado, pasaron de la 13.320 en el 2028 a 48.388 en el 2024, mostrando también, como en otras partes de la región, la relativa dificultad o incapacidad del sector público para expandir sus ofertas y accesos bajo esta modalidad y el enorme peso del paradigma educativo presencial como modelo. Como derivación, mientras en el 2003, el 90% de la oferta de educación a distancia provenía del sector público, para el 2024, ese porcentaje se había reducido al 4,09%, al tiempo que la incidencia del sector privado en la educación a distancia pasó al 95,9% de la matrícula. Ello facilitó aún más la incidencia del sector privado, que para el 2024, cubría el 79,3% de toda la matrícula de educación superior del Brasil, que alcanzó a 10,1 millones de estudiantes. Esta expansión, de ofertas de bajo costos, ha estado asociado a altas escalas y a una alta concentración en unas pocas megauniversidades.

Como hemos referido en https://grupormultimedio.com/las-megauniversidades-como-tipologia-y-modalidad-a-escala-global-id184810/, la semana pasada, se conforman como una nueva tipología en la educación a distancia a escala global. Pero en el caso de Brasil, han irrumpido “conglomerados de megauniversidades” como nueva realidad y dinámica institucional, permitiendo con ello escalas, precios, inversiones y niveles de cobertura muy importantes, con paquetes accionarios, valor de marcas o nichos de mercado diferenciados. Estos conglomerados, financiados a través de la Bolsa de Valores y con una alta presencia de fondos internacionales, se apoyan en una cartera o portafolio de megauniversidades (más de 100 mil estudiantes), y además con muchas marcas y universidades actuando en diversidad de segmentos sociales, geográficos, de calidad y de precios, gracias a lo cual alcanzan a 3.039.683 estudiantes, o sea el 62% de la educación a distancia privada y el 59% de la matricula total a distancia.

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