Entre angustias y decepciones
Zósimo Nogueira
Como náufragos, buscan cobijo, amparo, buscan unirse para mantener vivos sus reclamos con la esperanza de un mundo más justo. Como soñaron, y por el que desarrollaron su forma de vida, con valores. Como los de antes, con creencia cristiana. Buscan su isla para convivir en paz y armonía. Justicia sin sesgos ni opresión para unos y privilegios para otros. Sin castas privilegiadas, ni por alcurnia, riquezas, ni por ideología, unidos en el libre pensamiento, en el esfuerzo y el trabajo como medios de vida. Quieren ser oídos, quieren ser escuchados y una respuesta sin tapujos, sin engaños y sin medias tintas.
A una gran parte de ellos se les está terminando el oxigeno, son veteranos de guerra y sus familias que estoicamente los acompañan en sus derroteros, en sus gritos y demandas no oídas como el titulo de una emblemática película “Al sordo cielo”
Hay otros grupos que mantienen vigencia y exposición pública como el movimiento de protesta conocido como “auto convocados” o “por un solo Uruguay”.
Pero este nuevo grupo de desencantados que incorpora integrantes de otros colectivos, busca un atajo tan imposible como inmaduro.
La frustración los ha llevado a este camino de promover una reforma Constitucional utilizando titulares que compartibles o no, solo generan “agite”, sin un debido análisis del como, ni un verdadero por qué.
En el fondo, veo un desordenado “recorte y pega” de Trump, Buquele, Milei. Ellos fueron sostenidos por importantes medios económicos propios y de seguidores, lo que no ocurre en este caso.
Otro obstáculo para sus devaneos y sueños de cambio. Nuestra comunidad, aún en el actual desorden que vivimos es mucho más madura y el voto obligatorio un freno para los impulsos de política pasional.
No queremos, es decir no quiero extremismos. Ni cólera, ni mansedumbre; entendimientos, dialogo, convencimiento.
Extensa y sin fundamentos sólidos la propuesta de reforma Constitucional.
Titulares y temas que se le ocurrieron sin un debido análisis y fundamentos. Sin el detalle, sin el desgrane necesario.
Muy grosero; como la propuesta de bajar cargos legislativos.
19 senadores, en equivalencia con el Número de Departamentos. Montevideo tiene la mitad de la población del Uruguay y Flores 26000 habitantes.
No es lógico, no hay ningún fundamento sólido que lo justifique.
Deberían formar un partido o integrarse a alguno y promover sus inquietudes. No alcanzan titulares y expresiones de deseo para una reforma Constitucional, no hay siquiera un trayecto jurídico debidamente trazado, no alcanza.
El enojo a lo malo e injusto es válido, pero tiene límites.
Los partidos políticos, en especial nuestro partido debe oír sus voces y analizar pausadamente cada una de sus pretendidas propuestas. Analizar, apoyar, descartar y dar respuesta. Debe ser un cernidor fundamentado.
La propuesta que impulsa la prestigiosa intelectual y escritora Mercedes Vigil refleja resume lo que demanda con mucho clamor un importante número de sus seguidores insatisfechos.
Compartimos algunas de sus demandas, pero en esta iniciativa vemos mucha inconsistencia.
Se presenta un catálogo de titulares efectistas como si fuera un proyecto jurídico solido, pero hace agua por todos lados.
Queda claro que carece del sustento técnico necesario para los pobladores de una nación con la tradición institucional de Uruguay.
Hay un riesgo de representatividad. Proponer la reducción de legisladores a ojo, ignora que el sistema bicameral uruguayo busca equilibrar la población con el territorio.
Bajar el número de escaños sin un análisis de proporcionalidad técnica haría que algunos departamentos pierdan voz, dejando el destino del país en manos de la zona metropolitana.
La eficacia no se logra recortando bancas sino mejorando la calidad del debate y promoviendo propuestas coherentes, sustentables y la procura del bien común.
Comparto que hay que achicar el estado, que hay funciones que se superponen y que hay cargos innecesarios, que no mejoran y en algunos casos complejizan la función. Además de encarecerlas Gastos innecesarios
Más allá de la retórica del empoderamiento la realidad muestra un movimiento que orbita alrededor de una figura individual.
La de Mercedes Vigil.
Una reforma constitucional exitosa nace de grandes acuerdos nacionales equipos multidisciplinarios y un musculo financiero y logístico que este grupo no posee.
La voluntad de una líder solitaria por más ruido que genere en redes sociales no sustituye la falta de estructura orgánica ni el peso político necesario para mover el andamiaje del Estado.
No pudo el General Manini con el apoyo de la orgánica militar.
Populismo constitucional versus realidad jurídica.
La propuesta mezcla temas técnicos como la firma electrónica con asuntos de altísima sensibilidad sin un hilo conductor coherente.
Prometer escribir soluciones mágicas para problemas complejos de gestión no es más que voluntarismo ingenuo.
Sin un equipo de Juristas detrás y sin apoyos que trasciendan la indignación momentánea o temporal, la propuesta no es más que un ejercicio de catarsis grupal sin destino real.
Nada se puede cambiar, sin saber cómo.
En este grupo hay un gran contingente de desorientados y defraudados votantes de Cabildo Abierto y del partido Nacional, que vieron desvanecer la representatividad del mensaje duro del Gral Manini y que se sintieron defraudados por la poca firmeza del expresidente Lacalle Pou en encarar determinados temas de tinte ideológico.
Manejar el poder es tan complejo como la necesaria e imprescindible búsqueda de acuerdos en temas trascendentes que afectan a sus electores.
Les gano el descredito en el sistema político, en las figuras políticas como las nombradas y en temas y propuestas del gobierno actual que persisten en destrozar historia patrimonial urbanística e intelectual de nuestra nuestro país y su forma de vida.
Asistencialismo al ocioso y poco estimulo al sacrificio y al trabajo.
Lo dubitativo y la inacción en política es nefasto, mejor es errar.
Pero siempre manteniendo postulados y convicciones.
Este conglomerado de rebeldes indignados es consecuencia de demandas insatisfechas y se resisten a ser ignorados.
Buscan el eco de quienes piensan igual, las redes sociales son el medio más legítimo que han encontrado.
Tienen potencial, tienen ideas, hay que ordenarlas hay que revalorizarlas encasillarlas en el sistema jurídico, falta trabajo.
Como dije o se integran a algún partido o lo forman como lo hizo Cabildo Abierto, Identidad Soberana y otros tantos. Pero con precaución y cautela Sabiendo que en democracia se hace lo posible.
Lo que surge de consensos y diálogos.
Sin predominios por efusividad y lo que cada uno considera la causa más justa. Siempre estarán por encima de todo, las urnas y el voto ciudadano.
Son gente de bien que apremia por respuestas que el sistema político debe dar. El partido colorado es un partido de puertas abiertas.
No hemos defraudado en ninguno de sus reclamos, el dialogo es la norma.
La experticia en estos temas la tenemos. Acá se pueden sumar. Nuestro sector “les canta la justa”.