Machacando conciencias
Zósimo Nogueira
Nueva marcha del silencio, como todos los 20 de mayo. Va la edición 31. Se la puede ver en la pantalla del IMPO, 18 de Julio 1373. Es patrocinada y organizada por madres y familiares de uruguayos detenidos y desaparecidos. La consigna 30 años marchando contra la impunidad de ayer y hoy. Exigen respuestas. ¿Dónde están? Esta iniciativa se enmarca en el contexto de las actividades de promoción cultural del IMPO (Dirección nacional de impresiones y publicaciones oficiales) Por lo tanto es voz oficial del Gobierno. Voz ideológica y sectorial.
Las imágenes son de mayor impacto que las palabras y quienes marchan a la cabeza portan carteles con fotos y nombres de desaparecidos.
En primera línea de esta marcha se veía a Ignacio Errandonea, vocero habitual de ese colectivo, estuvo preso y su hermano fue desaparecido en Argentina hacia donde había emigrado en tiempos turbulentos y allí en la clandestinidad participaba de la tarea de elaborar documentos falsos.
Dijo que hay 205 desaparecidos y 81 denuncias sin respuesta y que la lista está abierta; pueden haber más víctimas de terrorismo de estado.
Que los gobiernos totalitarios de la época actuaban en coordinación y se pasaban información.
Vaya novedad, ya ocurría antes y sigue ocurriendo con los países que están afiliados a Interpol por quienes cometen delitos comunes.
En aquel contexto el tema era esencialmente político pero el delito de Sedición es uno más en el Código Penal uruguayo. Libro 2do. Articulo 143
Pedir la captura de alguien no significa ordenar que lo maten o hagan desaparecer. Pensar de esa manera es un exceso de imaginación.
Ningún país que se considere libre e independiente puede esperar esa reciprocidad de otro.
Las torturas y muertes son responsabilidad que quien las comete, no de un emisor de información.
Son responsabilidad de los seres humanos, de quienes se desvían de sus cometidos de quienes cometen delito.
La Comisión para la Paz (10/04/2003) que creó el presidente Dr. Jorge Batlle con la que participaron los partidos Colorado, Blanco y Frente Amplio; la Iglesia Católica con su Obispo Monseñor Cotugño y el PIT CNT con José D Elia en su informe final indica que fueron 32 las personas desaparecidas durante la dictadura.
Durante nuestra larga dictadura de 12 años hubo tantos muertos como los tenemos hoy en un mes por efectos de la inseguridad pública. ¿Cuántos continúan desaparecidos?
Hay que seguir buscando. Claro que sí, pero en base a conocimiento real.
Está claro que 32 pancartas no movilizan lo mismo que 205 y más cuando alguna se repite.
La marcha. Un mar de gente, una gran oleada de imágenes y un público sensible que en su inmensa mayoría no conoce la realidad histórica que se invoca, pues los de menos de 43 años no eran nacidos y solo conocen del relato en base a medias verdades y mucha imaginación.
Los años más duros transcurrieron hace más de 50 años.
Los que vivieron esa realidad hoy día son septuagenarios y más, ni que hablar de los protagonistas que en su mayoría ya han partido para otros escenarios.
Para muchos interesa mantener este relato y siguen colocando plaquetas en lugares públicos e instituciones como Comisarias y otros organismos.
En aras de la verdad y el nunca más debería contarse toda la historia, como ser el caso de muertes en enfrentamientos, sus razones, como ocurrieron, porque ocurrieron.
Mostrar el interior de las prisiones tupamaras denominadas cárceles del pueblo.
Condenamos todo exceso de poder, tortura y justicia por mano propia, pero no basta decir aquí o allí murió tal persona ultimada por el terrorismo de Estado.
Digamos quién era ese individuo, cuál era su grado de peligrosidad, que estaba haciendo. Solo conociendo toda la verdad, los receptores de esa información y las nuevas generaciones podrán evaluar con ecuanimidad lo ocurrido y de seguro procurarán que no se repitan estos hechos.
Pero no, se siguen alimentando divisiones. Se acaba de inaugurar un museo a cielo abierto. Los vagones-ex centro clandestino de detención en Canelones.
En tiempos de Dictadura, hubo vagones en las proximidades del Estadio Monegal y allí eran llevados en primera instancia algunos detenidos.
Estaban a la vista, no eran tan clandestinos, y si los que allí trabajaban o decían trabajar eran policías mucho menos.
Se habla de apremios físicos, intervino la justicia es cosa juzgada, ¿para que “museo al aire libre” hasta cuándo?
En la marcha del 20 de mayo, convocantes y militantes decían que el presidente debía ordenar a las fuerzas armadas que dijeran donde estaban los cuerpos de los desaparecidos.
Lo han tratado todos los presidentes, no hubo respuestas, nadie quiso incriminarse y ahora ya no quedan militares en actividad con conocimiento de causa y los retirados que participaron de estos hechos ya no están. Han partido.
Quien puede decirlo; quien lo haría sin involucrarse y ser responsabilizado.
Nadie confiesa una conducta criminal por el hecho de recibir una orden.
Parece ser un juego de palabras y que no ha existido un interés real de saber la verdad.
Si se hubiera mantenido vigente la ley de caducidad de la pretensión punitiva del Estado seguramente se habrían abierto puertas y canales de información que al derogarse se cerraron herméticamente.
La pregunta. ¿Ha sido un error o una consecuencia buscada?
Ni a Mujica, ni a Topolanski los han considerado, la reconciliación debe ser en base a la verdad. La mayoría de los presos según sus dichos son “unos pobres viejos”.
Por qué suman 205 los desaparecidos y porque pueden agregarse alguno más.
Como escribió Enrique Santos Discépolo y canta Julio Sosa. “Cambalache”
El que no llora no mama, y el que no afana es un gil, dale nomas, dale que va, que allá en el horno nos vamos a encontrar.
Si es lo mismo el que labura, noche y día como un buey, que el que vive de las minas, que el que mata, que el que cura o está fuera de la ley
De un trabajo de Alvaro Rico Fernández, Doctor en Filosofía, docente e Investigador sale la siguiente información 29 detenidos y desaparecidos en Uruguay, 3 desaparecidos sin detención. (Son los mismos números a los que llego la Comisión para la Paz.)
Cuenta Roque García que cuando edito su libro Alvaro Rico totalizaban 172 los desaparecidos. Detenidos y desaparecidos en argentina 115 más 14 sin detención, 8 detenidos desaparecidos en Chile y 2 sin detención al igual que 2 en Bolivia y se siguen sumando. Ahora ya andan en los 205.
Todos con pensiones reparadoras. Para los desaparecidos en Uruguay muy de acuerdo, pero que responsabilidad puede tener el gobierno uruguayo con lo ocurrido en otros países.
Ahí deben reclamar justicia y reparación. No está bien agrandar desgracias para obtener una consideración y/o un beneficio.
La Escritora Mercedes Vigil en una de sus publicaciones habla del misterio de los huesos perdidos refiriéndose a Federico García Lorca. Finaliza diciendo hay muertos que descansan en paz y hay muertos que producen dinero, poder y victimismo político.
Federico pertenece a esta categoría, y la pregunta se vuelve universal.
A cuantos les conviene que ciertos relatos jamás se cierren y que ciertos huesos nunca aparezcan.