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Amargado y con vergüenza por lo sucedido…

Washington Abdala

En el fondo lo del auto de Orsi hubiera preferido que no fuera así. Lo digo con la mayor seriedad. Un país en el que ese tipo de valores son los de un presidente que no entiende que ser presidente es la bendición mayor que le puede tocar a un político y el tipo anda consiguiendo descuentos en la feria, en fin, lo dice todo.

Lo peor es que nos hicieron el cuento a los de los otros partidos de que «la merde» somos nosotros por aceptar al capitalismo y vivir como se pueda en esas reglas. Nosotros no somos los abanderados de nada.

La izquierda uruguaya nos dió y nos da lecciones de moral todos los días.

Escupe sobre nosotros a toda hora.

¿Cree que por comprarse una moto -alguien- eso es pecado y ahora qué?

La izquierda cree que por vestirse con dignidad sos Wanda Nara.

La izquierda vive en un circuito donde les saca medio sueldo a los legisladores para alimentar máquinas políticas partidarias, una locura con el dinero de la gente que se lo desvía en algo inmoral e ilegal a mi entender jurídico.

La izquierda con este episodio burdo, berreta y dañino del presidente pierde autoridad moral para siempre para levantar la voz desde ese pináculo que se auto erigió con la moral de todos.

Por supuesto que buena parte de los politólogos, periodistas, opinólogos van a hacerse los fesas en este asunto, que es menor, que no tiene relevancia. Mentira. Y por supuesto que estos argumentos no son tenidos en cuenta…no importa, están las redes, ya no necesitamos las gentes libres que nos empalme nadie, nos empalmamos solos con la verdad desde estos espacios.

Si este asunto lo hubiera protagonizado un miembro de un partido de derecha, estaban pidiendo sanciones, sesiones y armando un lío planetario. Imagine el lector este pecado en boca de una autoridad nuestra.

Me da mucha pena todo esto. Pena lo de la gula por lo privado que tienen los de izquierda, por trabajos en el sector privado, por golosinas y chupetines.

Me precio de entender bien al país por estudiarlo, por conocerlo y por mirarlo desde adentro y desde afuera. En épocas difíciles se requiere sentido, orientación y conducción.

Aunque resulte increíble, el presidente dinamitó buena parte de su poder con esta guasada. Perdió legitimidad ante sus militantes, los MPP no lo dicen, pero vuelan de la calentura con el proceder, lo sé, los deja en falsa escuadra. Serlo y parecerlo.

Y este episodio tiene algo bien jorobado: lo entiende todo el mundo, que se achicaron 25 lucas lo entiende hasta la Ardilla de Alvin, todos lo entienden y todos saben que eso no les pasa a todos.

Va otro pronóstico, si sigue así el gobierno sin aciertos, sin seguridad, sin economía que libere oxígeno, la oposición -esa que desprecian todos los días- va a tener que dar una mano en algún momento en algo, porque -créanme- los países son frágiles, el nuestro lo es en estas circunstancias planetarias y no se puede dar el lujo de perderse en un mundo en conflicto.

No digo como y de que forma, pero créanme, el horno no está para chistes en el mundo y un país como el nuestro no se la puede andar timbeando y perdiendo credibilidad.

Veremos.

El episodio del auto trae aparejado -como efecto mariposa- decenas de episodios que se desencadenan, los que saben de política entienden a lo que refiero, y movidas en cascada de todo tipo…una verdadera estupidez que el gobierno hizo al pegarse un tiro en un pie.

Es que lo entiende todo el mundo lo que pasó.

Y esa sencillez de lo inaudito es lo que le parte la cabeza al gobierno.

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