Política nacional

ES TIEMPO DE ACCION, Barajar y dar de nuevo

Zósimo Nogueira

Los cambios en altos mandos policiales, sumado al reciente episodio de de renuncia del Director de Convivencia Ciudadana González por el uso indebido del HHPP son una oportunidad para enderezar el rumbo del Ministerio del Interior.

El Diputado Gustavo Zubia  con el apoyo de otros Legisladores planea recorrer Comisarias para conocer in situ sobre su actualidad.

Evaluar el grado de cumplimiento de las promesas de campaña de fortalecer su actividad y lo logrado en cuanto a cercanía con la comunidad.

Ojala esto sea generador de conciencia, se deje de planificaciones y se efectúen las trasformaciones prometidas o se expliquen los impedimentos.

Sin lugar a dudas, es algo primordial y prioritario que permite medir las fortalezas y debilidades del sistema para mejorar el accionar policial y la seguridad de la población.

Muchos de los cambios administrativos y de organización implementados por la anterior administración han provocado un retroceso en la prevención del delito sumado a desconexiones entre los diversos organismos involucrados, llámense policía, fiscalía y justicia.     

Una de las trasformaciones más controversiales fue la creación del cargo de Director de Convivencia Ciudadana y la actuación del Sociólogo Gustavo Leal en operaciones, coordinando con vecinos, fiscales y jueces. Impulsando acciones drásticas como ser desalojos y destrucción de viviendas con métodos no convencionales; a mi juicio obviando instancias legales.

Lanzamientos sumarios, procedimientos incriminando a ocupantes pero incluyendo en las medidas a sus familias no incriminadas.

Nunca antes lo había visto. Todo realizado con mucha habilidad.   

Este protagonismo fue in crescendo luego del fallecimiento del Director Nacional de la Policía Julio Guarteche y tomo tal relevancia que  su gestión fue especialmente destacada por el candidato Presidencial Ingeniero Martínez y de ahí en más se lo considera el mayor referente en materia del seguridad del Frente Amplio.

Su gestión opacó el protagonismo de los mandos policiales, también les simplifico la tarea, les saco responsabilidades, fue la cara política de la seguridad.

Vino el cambio de gobierno, una corrida del estatismo al liberalismo pero se siguió con el mismo formato de digitar la carrera policial y mantener un portavoz de gestión político.

Llegó Larrañaga y con él un hombre de su máxima confianza Santiago González a quién le asigno la tarea que realizaba Leal. También se continuó con el sistema de calificaciones y ascensos con un porcentaje a dedo y otro a casi dedo.

Se facilita la permisividad de los mandos. Dóciles.

Nos referimos a los ascensos por selección y los por concurso direccionados.

Gran protagonismo del diploma académico desplazando la experiencia, vocación y  conducta.

Los letristas y los certificadores de letras de parabienes.

Lo cierto es que la necesidad, la ocasión, tiempos sanitariamente complejos y experiencias cercanas llevaron a que Santiago González hiciera uso del Hospital Policial sin realizar aportes, sin haberse afiliado cosa que a mi entender es posible por su calidad de empleado del Ministerio del Interior.

Surgió el episodio del Director General del Ministerio Dr. Luis Calandria que renuncio por haberse atendido en el HHPP

 González se mantuvo en silencio.

Ya no estaba Larrañaga pero  era de utilidad para el Ministro Heber y allí siguió hasta el actual deschave.

No robo, pero no pago por un servicio y para no levantar la perdiz, no busco otra solución.

Hay quienes quieren congraciarse con quien tiene poder ofrecen cosas, beneficios por fuera del sistema, y cuando los enemigos y oportunistas lo saben se aprovechan para golpear duro.

González tenía su cuota de poder murió en su ley, se aligero y perdió.

Y como ocurre cuando hay que asumir responsabilidades políticas, si alguno de más arriba lo sabia le boleo el rostro.

No será tiempo de suprimir el cargo. 

Que den la cara los profesionales responsables de los procedimientos, para comunicados la oficina de prensa y para cuestiones políticas los mandos políticos.

Las desgracias traen oportunidades, es cuestión de aprovecharlas.

La inquietud de Zubia hay que capitalizarla, es momento de acciones y ejecuciones.

De sopesar fortalezas, debilidades y dificultades y actuar; se termino el tiempo de planificaciones ni a largo ni mediano plazo.

Es tiempo de inmediatez. Si les gusta lo de Sanjurjo que elabore un manual, lo subvencionen y lo edite.

Quienes adhieren a sus postulados si les da el tiempo lo apliquen o lo utilicen como propuestas políticas para la próxima contienda electoral.  

Hay que enfocarse en cosas concretas, sacar a ese conjunto de individuos que se han posesionado de los espacios públicos, que hacen a la inseguridad e insalubridad de la población.

Junto al combate al tráfico de drogas, a las bocas de venta hay que abordar y neutralizar a los consumidores, que son el sustento de esta actividad marginal.

Si hay trabas legales o de la actividad de alguno de los poderes del estado involucrados, búsquese la solución.

Ordenando, disponiendo, legislando. Acción.

Campañas de publicidad contra el consumo de todas las drogas perniciosas.

Representantes del gobierno estimulando el consumo de marihuana, elevando el tch y augurando nuevas cepas, como es posible.

Es público, notorio y de conocimiento general que el consumo sigue en aumento.

El mal ya está hecho pero no se siga profundizando.

La vida denigrante en las cárceles no ha cambiado, cuando se actuara racionalmente.

Antes que trabajo y estudio, seguridad, dignidad, salud, alimentación, asistencia jurídica.

Dejen de soñar con darle trabajo esos miles de presos, nadie va a cambiar hábitos delictivos, con trabajos de 2do orden en las cárceles, que al momento de egresar no le van a permitir subsistir.

Hay que generar valores, impulsar el esfuerzo y estudio a distancia.

Como lo está proponiendo nuestro partido, universidad virtual.

Construir nuevas cárceles, una, dos o las que fueren necesarias. Pequeñas, dominables y generar un régimen progresivo acorde a los comportamientos.

Hay mucho para hacer en este tema, generar oportunidades a los primarios con otro tipo de sanciones previas a la cárcel.

El Estado debe cambiar esa postura de dar y dar y dar, el esfuerzo lo debe realizar el infractor.

Al Estado le cabe la responsabilidad de orientar y ofrecer alternativas.

La política del premio y castigo más vigente que nunca.

Estimular lo bueno, castigar o postergar lo malo.

Se habla de una inversión millonaria para abordar el tema droga, gente en la calle y problemas siquiátricos. Bienvenido sea.     

Ese es uno de los caminos. Hay que gestionar racionalmente.

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