Historia

Un enigma candombero

Jorge Nelson Chagas

(El historiador no debe juzgar ni imponer su verdad. Debe exponer la documentación – qué siempre ha de ser accesible y comprobable para todos – y dejar que el lector piense libremente)

Una anécdota personal: hace un tiempo atrás iba caminando por la rambla, a la altura del Club de Golf. De repente observé que un muchacho joven ingresaba a un lujoso edificio de apartamentos – usó una llave, o sea que vivía allí – cargando en sus espaldas un tambor piano. Recordé que en esa zona, Punta Carretas, había una comparsa – los “Chin-Chin” si mal no me equivoco – que había intentado clasificar para el desfile de Llamadas.

No sólo eso recordé. En mi infancia,  adolescencia, vida juvenil y avanzada edad adulta no se daba el fenómeno de las comparsas en los barrios de clase media y clase media alta de Montevideo. Y casi no había en el interior del país. Durante muchos años en el desfile de Llamadas participan entre diez o doce comparsas. No más. Cómo olvidar que entre el pasaje de una y otra, había un largo lapso – una suerte de tiempo muerto – donde se oía la música de los años ’40-50 de los parlantes (candombes y milongas, Pedro Ferreira y Alberto Castillo eran infaltables) y bandadas de niños aprovechaban para jugar en la calle con pomos y serpentinas. En una crónica carnavalera de La Mañana del año 1962 se expresa preocupación por las pocas comparsas que se habían anotado para las Llamadas.  Lo que prueba que aún estaba lejos de ser un evento masivo en cuanto a los participantes. Parece claro que siempre asistió un número considerable de público. De acuerdo a los apuntes que recogí cuando estaba escribiendo la novela de Rosa Luna “La Diosa y la Noche” el primer canal de televisión que transmitió las Llamadas en vivo fue Saeta Canal 10, cuyos  estudios están sobre la calle Tacuarembó (hoy Lorenzo Carnelli). La conductora era Cristina Morán quien tenía  (tiene) una cálida relación con muchas figuras de las comparsas. Después los demás canales- al ver el éxito que tenía en la audiencia – siguieron el ejemplo. La televisión ayudó a expandir el fenómeno de las Llamadas.

En otro de los estudios que dejó inédito el historiador y genealogista afro Jorge Bustamente, explica como el crecimiento exponencial del número de comparsas y por ende, del número de personas que tocan el tambor, produjo en la década del 2000.  Esto nos lleva a una pregunta crucial: ¿cómo aumentó el número de personas que saben tocar y a su vez, el número de bailarinas?

Si miramos el abundante material fotográfico que tiene Tomás Olivera Chirimini veremos que aquellos primeros cuerpos de baile eran integrados casi exclusivamente por jóvenes negras o pardas.  Por supuesto, eran jóvenes de clase humilde. Esto ahora cambió, como bien lo ha expresado Jorge azuquita Rodriguez

Este cambio ¿es un enigma?, ¿lo podemos descifrar?

En este punto hay que hilar fino. Durante mucho tiempo el candombe – al igual que la música tropical – no era bien visto por una parte importante de la sociedad. Cuando digo  “no era bien visto” no significa que los miembros de las clases medias y medias-altas no presenciaran con sincero regocijo las Llamadas  Pero una cosa es ser espectador pasivo de un evento artístico en fiestas carnavaleras y otra muy diferente es ser parte de una manifestación cultural que no representaba ningún prestigio social. No andemos con hipocresías: ser bailarina de Candombe si bien no era necesariamente un estigma, tampoco implicaba algo positivo en los círculos sociales donde la vergüenza, el recato y el pudor, además del mantenimiento de las distancias por el color de piel,  eran importantes. (La izquierda hablaba pestes del uso de tambores en los actos políticos de la senadora Alba Roballo. Lo consideraba una manifestación del lumpenaje. ¿O miento?)   ‘

Los cambios producidos en la sociedad uruguaya, donde la mujer adquirió más espacios de libertad sin duda influyeron en la transformación de la composición racial de los cuerpos de baile de las comparsas. Pero hay otro punto: ¿por qué hay muchísimas más personas que saben tocar el tambor? ¿Dónde aprendieron? Una explicación posible es que la dispersión por Montevideo de los habitantes de los conventillos del Barrio Sur y Palermo-Ansina diseminó el toque del tambor. No todos comparten esta idea. Hay quienes sostienen que la aparición de los “Talleres de Percusión” fue de vital importancia. Hubo una política oficial – fundamentalmente de la izquierda – de enseñar percusión por considerar que se trata de una música popular.  De todas formas, parece obvio que hubo un pronunciado cambio psicológico en la sociedad uruguaya y el toque del tambor y la danza  pasaron a ser un conocimiento y una práctica más amplios.

 ¿Esto “blanqueó” el Candombe?  El problema es que el Candombe actual – como ya lo he explicado – fue una construcción de carácter multirracial, donde los negros jugaron un papel fundamental, principalmente con sus aportes creativos.  Pero nunca fue total y absolutamente “negro”. Lo que sucedió es ahora muchísimo más gente de piel blanca- hombres y mujeres – participa en él.

Compartir

Deja una respuesta