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El día después de operación Océano

Zósimo Nogueira

La vida de los protagonistas ha cambiado. Denunciantes, victimas (que no es lo mismo) indagados, acusados, culpables e inocentes, todos han modificado formas de vida según las posturas legales asumidas.  Operadores del derecho, Fiscales, Abogados, Juez. Con una legislación que no distingue una diversidad de realidades se le ha dado un valor superlativo a la denuncia cuando no es más que una declaración unilateral de voluntad, y con esa valoración se vulnera el principio de racionalidad. Se ha invertido la carga de la prueba, pues es el Estado es quién tiene la responsabilidad de la carga de la prueba. ¿Cómo determinar la minoridad de alguien que publica oferta de servicios sexuales en una página electrónica de mayores? Esta ley protectora y abarcadora del colectivo femenino castiga manifestaciones etéreas que parecen parte de un simple juego erótico.  Se rompe el principio tradicional de que los actos preparatorios no constituyen delito. Hay un desbalance de gradualidad de la ofensa. Se considera una simple insinuación o una propuesta a través de medios electrónicos sin saber si se puede concretar.

Si quien la hace posee las habilidades y recursos materiales para cumplir con la propuesta, con el acuerdo.

Las supuestas damnificadas, hoy denunciantes no denunciaron estos delitos. Todo surge de las actuaciones de Fiscalía que a su real saber y entender configura conductas delictivas y pretende enjuiciar y castigar esas conductas.

Hay un contrasentido que no es culpa de los operadores, sino de quienes elaboran y aprueban las leyes.

La violación más aberrante requiere de denuncia de parte.

Aquí, que no pasa de un tema de prostitución adolescente, basta la voluntad fiscal. Es un tema muy delicado, implica prisión más beneficios de resarcimiento económico.

O sea, una relación consensuada promovida en un régimen de oferta-demanda que puede prolongar un beneficio económico extra temporal.

Cuán importante es determinar la verdad, y que todos los actores tengan todas las cartas a la vista, para evitar evaluaciones direccionadas.

La ley está, hay que aplicarla o revertirla con argumentos jurídicos, pero tras esto hay personas, familias, y una sociedad que estigmatiza, que se vuelca en un sentido u en otro. Apareja otra sanción tan perjudicial como la cárcel, privación de libertad, o sanción pecuniaria.      

Hijos, familias, amistades, descredito público, los costos generados, pérdidas de empleo o de jornadas laborales. Vergüenza y la exposición al escarnio público; traslados esposados por  haber sido investigados o acusados de una relación o del intento de una relación consensuada.

Se retiene documento y priva libertad en etapa de prueba.

En esta causa tan mediatizada no se acordó de manera general o mayoritaria, el criterio de los juicios abreviados.

Pero de manera inexplicable cada paso ha sido anunciado a la prensa y replicado por las redes, sensibilizando colectivos y referentes sociales y políticos.

Considero bueno el rechazo a juicios abreviados y que tome estado público la realidad de la prostitución adolescente sin los tapujos que admite el sistema con los acuerdos entre acusación y defensa.

Este sistema antiprofesional de juicios abreviados no es más que un mercado de libertades y cárceles. Juicios con visos extorsivos, si aceptas esto pagas esto, si no lo aceptas te voy a incriminar por esto más esto. Negociando y regateando libertad

Y en ésta investigación cobran especial relevancia las pericias. Una gran marea en Operación Océano.

Como dice el Dr Juan Fagundez “las pericias del ITF que se realizan a pedido de fiscalía son parciales y demasiado escuetas” Dice que personas con malas intenciones denuncian delitos sexuales que obligan al defensor y a la familia del incriminado a remarla por el estigma que tienen esos delitos dentro de las cárceles. También tomamos nota de otros enunciados, que son de aplicación  en este caso.

Genéricamente con el actual CPP las denuncias cuestan mucho que salgan adelante, por el sistema y por su acumulación. Ello impide que investigaciones y resoluciones avancen en tiempos prudentes.

En el juicio el abogado enfrenta un desequilibrio. La fiscalía trata de imponer su relato, y que el defensor quede rezagado o apabullado.

En la audiencia de control de acusación, la fiscalía pelea cualquier tipo de prueba con tal de menospreciarla y que la defensa vaya con la menor cantidad de armas.

Hay un resabio histórico. Se creé a la fiscalía y se duda  del abogado privado incluso del defensor de oficio. El pensamiento es. Los abogados defienden cualquier cosa y esa es su función, También sobre los peritos. Es perito de parte, o de la defensa. Las pericias del ITF son escuetas, cortas y elementales.

El sistema está recargado porque se abrió una política de atención a las víctimas de delitos sexuales que trajo una cantidad de denuncias. Se creó el ambiente de ir a la fiscalía y no a la Comisaria. Se han preparado fiscalías especiales para eso.

Una política criminal, que genera más denuncias, y posibilita muchas denuncias dudosas.

Como dice el Dr Fagúndez la ley 19580 contempla a la supuesta víctima de denuncia sexual con escasos filtros probatorios.

Pero esas denuncias realizadas con malas intenciones y mala fe requieren de la misma atención.  Las mismas formalizaciones y ahora con prisión.

Aunque el forense diga que la víctima no tiene síntomas, como ésta conoce al supuesto agresor; se va a la pericia para saber si el investigado tiene algún rasgo que califique para una imputación y pericias que a mi juicio solo son indicios toman relevancia y son sostén de dictamen fiscal y judicial.

Se revolvió el avispero, los defensores al ataque. Solicitan la anulación de las actuaciones por ocultación de información por parte de fiscalía ¿Se termina o continua la serie? El Juez puede ponerle punto.

Pero unos y otros pueden recurrir. Que nuevos costos deben asumir Estado e incriminados.  Sera el fin o se agregan episodios.

Y ahora qué pasa con esta Oceánica operación, sus costos, las audiencias, pericias, decodificación de computadoras y teléfonos

¿Qué escenario veremos? Una andanada de contradenuncias, mucha tinta, mucho audio, mucho dinero en juego. Y el prestigio o desacreditación de los profesionales, la proyección o el ostracismo fiscal. Y en la sombra, en la nebulosa, legisladores que complacientes legislan textos ambiguos.   

Con el antiguo CPP, que sin dudas requería de correcciones no se generarían los daños que la mediatización de este procedimiento ha generado. Se actuaba sin aspaviento, con discreción, acusación, investigación, pruebas y audiencias. Se probaba se procesaba; no se probaba se liberaba. Solo ahí había difusión de prensa y con las salvedades fijadas por la ley.

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