Política nacional

POBRE POLICIA MIA Desorden de charreteras

Zósimo Nogueira

Que falta de respeto, que atropello a la razón, la jerarquía y estructura policial es piramidal. Como es posible este sube y baja. Hoy arriba, mañana abajo; u hoy abajo y al siguiente día arriba. Los recientes cambios en mandos policiales marcan un desorden jerárquico que a nuestro juicio menoscaba a la institución policial. Por un lado, se la elogia y pondera; por otro se debilitan cimientos que hacen al profesionalismo y al proyecto de vida de sus integrantes. Es cierto que la ley no exige jerarquías policiales para designar a sus jefes de Policía, solo se requiere que sea de la confianza del presidente de la República.

Si fue policía y tuvo un rango bajo no importa; lo mismo si nunca estuvo vinculado a la función policial y se dedico a otras actividades.

Pero esto que se ha hecho afecta la interna de la institución y la ética profesional, pues los involucrados son todos egresados de la misma Escuela Nacional de Policía.  

Dice el ministro del Interior Dr. Carlos Negro que tras una evaluación de gestión y perfil realiza esta reestructura para cumplir con las expectativas del presidente de la República en materia de seguridad.

Que se va a reforzar patrullaje, tecnología y personal policial.

“Vamos a seguir empujando para recuperar y ganar las esquinas y calles del país como toda la ciudadanía lo reclama”

“Los cambios serán una mejora sustantiva en lo que refiere a la seguridad de la población”

Dice de reasignar, reorganizar y poner a los mejores de acuerdo con sus perfiles, en lugares donde se necesita.

Habrá más cambios pues los nuevos jefes querrán armar sus equipos.

De planes y selección de personal no hablemos, o no se dice la verdad o no hay una explicación razonable.

Solo se reitera una aceptación de fracaso. No ha habido ninguna idea o estrategia innovadora.

LOS CAMBIOS. Mucha desprolijidad, no evaluamos capacidades de los jerarcas afectados, tampoco somos afectos para coleccionar ni a distinguir por pins e insignias en el pecho o solapa del uniforme. Lucir como árbol de navidad no los hace mejores solo más visibles. Preferimos la sobriedad.

El Subdirector de la Policía Nacional Crio General Alfredo I. Clavijo Araujo fue cesado en su cargo y designado jefe de Policía de Montevideo, cargo que aceptó. Razonemos.

Esta en actividad, por lo tanto, encuadrado Jerárquicamente y obligado a aceptar ordenes. Tampoco cumple con edad y tiempo de permanencia que sumados alcancen el cómputo necesario para el haber de retiro.

Es egresado de la Escuela Nacional de Policía integrando la promoción Inspector General ( r) Ubaldo Genta periodo 1997-1999.

Hizo una carrera meteórica y desempeño altos cargos en las anteriores administraciones frenteamplistas; siendo muy joven fue Director de la Guardia Republicana la Institución policial con mayor poder de fuego y formación cuasi militar.  

Durante la Presidencia del Dr. Luis Lacalle Pou paso en comisión a la Intendencia de Montevideo. (Por pedido de autoridades del F.A.)

Vuelto al gobierno el F.A. fue designado Sub-director nacional de la Policía, pasó a lucir Charreteras con 3 estrellas, distinción propia de la segunda Jerarquía policial de todo el país.

Hoy; fue cesado en ese cargo y designado como jefe de Policía de Montevideo. Cargo con rango Departamental. Bajó su jerarquía.

Que charreteras usará, mantendrá las tres estrellas o se sacará alguna.

En su lugar fue designado el Comisario General (r) Julio Sena hasta ayer subalterno.  

¿Cómo se maneja esta relación desde el punto de vista jerárquico y disciplinario? Un ascenso y un descenso en la misma escala jerárquica.

Ayer Clavijo le daba órdenes a Sena, hoy Sena se las da a Clavijo y debe acatar pues orgánicamente paso de superior a subordinado.

El jefe Policía de Montevideo “cesado” Crio General (r) Pablo Lotito, hace poco tiempo había comenzado a retirar a los “ocupas-invasivos” que hacían campamentos, y armaban residencia donde fuere.

Tarea muy bien vista por la comunidad, que a poco de iniciada y sin explicación dejo de hacerse.

No considero sea su culpa el incremento de violencia y muerte en el territorio, las responsabilidades están muy diversificadas.

Tiene varias patas. La disolución de unidades y la creación de otras no dieron el resultado esperado.

La selección de personal, la carrera, la disciplina y el tutelaje del superior al subalterno no cumplen con las expectativas ni logran una mejor gestión policial.

Esas reformas a nivel policía fueron implementadas por el FA y no modificadas durante la Presidencia del Dr. Luis Lacalle Pou y sus ministros del Interior.

“Está claro, que muchos de los cambios fueron realizados buscando armonizar con el actual sistema procesal penal y leyes supuestamente igualitarias traídas del contexto internacional, pero muy cuestionadas por tendencias opositoras”.

Si desde el Ministerio o la Dirección Nacional de Policía no estaban conformes con la performance de Lotito, por estrategia, gestión o resultados lo podían solucionan impartiendo órdenes y disponiendo los apoyos y remplazos necesarios. La Policía es una institución jerárquica.

Se ha demorado mucho, van 15 meses de iniciada esta administración.  

Lo que va a hacer Clavijo ahora lo podía hacer desde el cargo que ocupaba.

 Evaluado el desempeño del Crio Gral (r) Pablo Lotito no fue malo; pero su perfil no encaja en lo que quiere el Ejecutivo para Montevideo; ahora se lo designa en otro cargo de particular confianza como director nacional de Investigaciones. Un área muy sensible. Otra ambigüedad.

Se releva a la directora de la Guardia Republicana, la unidad más poderosa de la Policía Nacional.

Se trata de la Comisario General Angelina Ferreyra quien está en actividad.

No se le asigna destino y en su remplazo se designa a un Comisario Mayor Fabián Monzón.

Seguramente será un oficial muy capaz y de la confianza del ministro y de la Dirección Nacional de la Policía Nacional, del Comisario General (r) José Manuel Azambuya .

Pregunta.  Con tantos Comisarios Generales ninguno es de confianza ni se lo considera con las capacidades para ocupar ese cargo.  

Porque seguir lastimando a nuestra querida institución Policía.

Me extraña con que docilidad y naturalidad oficiales superiores en condición de retirados aceptan ceses y destinos.

Los cargos de particular confianza no son cargos de carrera, son cargos políticos y así lo deben entender. Significan compromiso con un proyecto político.

Veo una caída del profesionalismo de la carrera policial y baja valoración por “parte” del sistema político de los rangos jerárquicos policiales.

Se pasa a considerar a esta profesión como un empleo, y a sus integrantes como simples asalariados.

Me duele y me rebelo. Cuanta lucha hubo desde tiempos inmemoriales para dignificar esta noble profesión. Artigas se dice, primer Comisario del Cordón. Los blandengues hacían de policía de campaña.

Ya se ve lejano el comienzo de profesionalizar la carrera policial con iconos como Juan Carlos Gómez Folle y aquellos oficiales que lucharon y aportaron experiencias y saber para elaborar la primera Ley Orgánica Policial. 

Muchas gracias presidente de la República Jorge Pacheco Areco propulsor y firmante de tan anhelada ley.  Ley Orgánica Policial Nro.13963 del 22 de mayo de 1971.

Que estos desprolijos cambios no erosionen la interna de la Institución y se logre el fin perseguido de mejor y más seguridad pública.   

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