Política nacional

Resulta necesario incrementar natalidad

Marcelo Gioscia

Sin perjuicio de entender que se trata de un tema propio de la esfera privada de las personas, los datos del primer semestre del año 2021, que miden los nacimientos, así como los fallecimientos en nuestro país, han dado una voz de alerta que debe ser atendida, pues se registraron menos nacimientos que fallecimientos. De continuar la tendencia objeto de análisis por las autoridades públicas, este año se contabilizarán menos de 35.000 nacimientos, lo que supone menos de 1,4 hijos por cada uruguaya en edad fértil. Por ello las autoridades de gobierno han impulsado la creación de una comisión o grupo de trabajo, con la finalidad de encontrar mecanismos que permitan aumentar la natalidad y respalden a las familias que quisieran tener más niños y no lo hacen por razones económicas, pero también por cuestiones relacionadas con el estudio o el trabajo. Desde el Ministerio de Salud Pública se llamó a los legisladores a estimular la natalidad “por las vías que sean y de las más imaginativas que tengan”, por una razón ciertamente preocupante, debe sostenerse la “tasa de reemplazo” para evitar que colapsen los sistemas de seguridad social. Esta razón, que pudiera ser catalogada de “mercantilista”, tiene la fuerza de la realidad, aunque el sólo incremento demográfico no suponga por sí mismo un desarrollo económico sostenido ni sustentable. En consecuencia la “creatividad” que tendrán que esgrimir los legisladores dispuestos a trabajar en el tema que nos ocupa, habrá de ser conteste con la creación de las condiciones necesarias para impulsar actividades económicas genuinas, para no caer en sistemas asistenciales, los que en definitiva termina pagando el Estado a través de nuevas asignaciones que afectan los recursos de la sociedad en su conjunto, en un círculo vicioso. Habrán de formularse planes, que convoquen a empresarios, inversores y sindicatos con los que habrán de aunarse esfuerzos para que  los mismos resulten efectivos. Planes reales, que vayan más allá de fortalecer un sistema de cuidados para la primera infancia o extender las licencias por maternidad o paternidad. Planes creíbles, en los que los futuros padres que decidan aumentar su prole, encuentren las condiciones duraderas, tanto laborales, educativas, tributarias y hasta higiénico sanitarias que les garantice criar a sus hijos dentro de las mejores circunstancias, sin sobresaltos ni apremios, y además les permitan desarrollarse humanamente. Porque según nuestro leal entender, si apuntamos sólo a establecer beneficios para casos específicos, como pueden ser -con justicia- incrementar los días de licencia para padres, en los casos de recién nacidos prematuros o de  bajo peso, estaremos atendiendo sólo una cuestión puntual y parcial. Debiera ser ésta una tarea a encarar, sin duda ambiciosa, pero de posible realización, en la medida que se proyecte sin prejuicios, y se busque el auténtico crecimiento del país, brindando a quienes quieran incrementar su familia, elementos que les hagan menos gravosa su decisión. Con lo que todos, saldríamos beneficiados.

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