Política nacional

Se quiere emular al FA y no es el camino

Zósimo Noguera

Hubo plebiscito, la ciudadanía dijo no y se insiste en promover allanamientos nocturnos.

Tanta y justificada crítica sobre el comportamiento del FA y ahora se quiere desconocer el mandato popular. Quienes lo consideran como solución para combatir el tráfico de drogas están equivocados.

Los incas castigaban al haragán, por estos lares proliferan. Falta ingenio.  En la boca de venta de droga no se consume, la consume quién la compra y en sus espacios personales.

Localizado un lugar de venta de drogas.

¿Resulta tan difícil establecer una vigilancia?

Aguardar que los compradores se retiren y fuera de la vista de la boca detenerlos, realizar las incautaciones, indagarlos y al día siguiente con todas las pruebas realizar el allanamiento.

Es más; utilizando cámaras o drones se pueden obviar tareas de vigilancia y reducir posibilidades de ser advertidos.

En la mayoría de las bocas no están solo quienes venden, sino sus familias, muchas veces con ancianos y niños.

Poseen armas de fuego para proteger la mercadería y para sus desplazamientos.  Un enfrentamiento tiene consecuencias impredecibles.

El espacio a inspeccionar lo conoce el morador u ocupante del predio.

Esto lo pone en ventaja.

En estas operaciones actúa personal “enmascarado” con armas de alto poder.  A la hora de responsabilidades se hace difícil identificar a los diversos actores.

Para quien no conoce del tema; aclaro que en los allanamientos a lugares donde se presume una actividad criminal, se irrumpe intempestivamente, arma en mano, copando todo el escenario.

La noche agrega otro “drama” a la sorpresa, miedo, e incertidumbre.

La luz artificial es inferior a la natural; dificulta localizar elementos incriminatorios, facilita el ocultamiento, y relativiza la omisión.

La noche ofrece oportunidades y trae tentaciones. Sin intención de agravio o menoscabo.  “La oportunidad hace al ladrón” Los controles y la cristalinidad se dificultan

En defensa de los derechos civiles, no es lo mismo inspeccionar una finca en lugar poblado, con vecindad que indirectamente oficia de control y reduce posibilidades de desvíos; que allanar en zonas aisladas, como el campo en donde los límites de lo legitimo y lo ilegitimo se mezclan

Respecto los allanamientos nocturnos conviene recordar dos artículos de la Constitución.  Sección II Derechos, deberes y garantías.

El art 7mo. Los habitantes de la República tienen derecho a ser protegidos en el goce de la vida, honor, libertad, seguridad, trabajo y propiedad.  Nadie puede ser privado de esos derechos sino conforme las leyes que se establecen por razones de interés general.

El art 11. El hogar es un sagrado inviolable. De noche nadie podrá entrar en él sin consentimiento de su jefe, y de día solo de orden expresa del Juez competente, por escrito y en los casos determinados por la ley.

Departimos con el amigo Dr Alberto Manini sobre algunas situaciones extremas que habilitan el ingreso a un domicilio sin orden de allanamiento

Decía el Dr Dardo Presa en sus clases de Derecho Penal que la disposición del artículo 11 sobre que el hogar es un sagrado inviolable no está aislada. Que está inmersa en un sistema; y que para situaciones extremas hay que buscar la interpretación más armónica con los principios generales del derecho y los valores enumerados en el Art.7mo

Ej. Pasa un policía y los vecinos le dicen que están golpeando, matando a una persona; el policía lo constata con ruidos, es claro que puede romper la puerta y entrar

Se da prioridad a la vida y esa sistemática enumerada en el artículo 7mo, legitima el ingreso a un hogar para proteger la vida que es un derecho fundamental.

La prohibición de los allanamientos nocturnos no quita la obligación de actuar si se está ante un delito infraganti, el afectar la integridad física es una antesala de la muerte. La vida es el bien más preciado.

La doctrina dominante legitima el ingreso a un hogar para salvar una vida. Como lo hacen los bomberos al romper una puerta para salvar a alguien.  En la ponderación de bienes jurídicos a proteger, la vida está por encima de todo.

Analizamos situaciones de urgencia sobre la actuación de la autoridad o de un tercero para evitar un daño irreparable.

Hay matices y criterios diferentes pero es doctrina dominante

Yo agrego el caso de una finca ocupada o no, en donde se sabe de la existencia de un aparato explosivo listo para detonar o ser activado.

Situaciones extremas en donde se debe utilizar la lógica y el raciocinio. Creo sería útil procurar apoyos testimoniales y de no haberlos comunicar a la autoridad judicial, fiscal o en último caso al superior mientras se ejecuta la medida de urgencia.

Son las únicas circunstancias que a mi juicio justifican desconocer este art 11 tan sabiamente establecido.  

A Presa lo conocí como destacado Juez de Primera Instancia en lo Penal, y luego Ministro de Tribunal. 

Como magistrado generador de admiración y respecto.

Esta iniciativa genera un contrasentido con la LUC que amplió el ámbito del hogar para aplicar la legítima defensa.

Por un lado se valoriza al domicilio y por otro se le resta importancia.

No está bien, es una garantía ciudadana.

América latina vive momentos de zozobra, no promovamos cambios de los que luego nos vamos a arrepentir.

Antes de continuar con estos planteos el Ministerio del Interior debería cumplir las promesas electorales. Las comisarias siguen vacías y eso fue piedra fundamental de las propuestas.

Otro error que veo es el involucramiento de las fuerzas armadas en asuntos de seguridad interna, se desvirtúa su rol de fuerza de impacto y carácter letal

En cada entrevista las autoridades Ministeriales solo hablan de las funciones policiales que están realizando. Grave error.

Su accionar debería ser estrictamente como auxilio a la policía y en forma conjunta.  O por aplicación de medidas prontas de seguridad.

Afectados en forma habitual a tareas ajenas a la defensa nacional pierden habilidades y potencial de combate, pierden la razón de su existencia.

El poder político los involucro en tareas de orden público.

Los ejemplos del exterior no son buenos. Ojalá nunca estemos expuestos a cuestiones bélicas.

El Gobierno anterior pugnaba por una Guardia Nacional.  

¿Será que ese criterio ganó terreno? “Entre líneas”

Imaginen a militares haciendo allanamientos en zonas habilitadas.

¿Se ha evaluado el incremento presupuestal, inversión-resultado?

Tanques en la frontera, militares patrullando campos y espacios privados a caballo. La seguridad no es un paseo, ni una cabalgata.

El abigeato que no es más que un robo, hurto de ganado.

Los abigeos salen a las rutas, a los caminos rumbo los poblados en donde consumen, o comercian.

Si los quieren involucrar en el combate al tráfico de drogas, deberán invertir en conocimiento, armamentos y vehículos adecuados.

Es un despropósito utilizar un contingente militar como barrera de control vehicular.

Como corolario el personal subalterno enviado a la frontera, en régimen de varios días de corrido se queja por no recibir ninguna compensación ni incremento salarial.

En las unidades militares hacen el turno y luego disponen de su tiempo con sus familias.

Una superposición de tareas sin los recaudos presupuestales. 

Para eso están la policía e inspecciones de aduanas y otros ministerios.     

Creo que el Estado no hace un uso adecuado y racional de sus recursos humanos.

Sería más redituable invertir en modernizar, mejorar tecnologías y armamento.  La defensa de la Nación es un cometido primario.

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