Política nacional

“El malevo arrepentido” de Sanjurjo

Pase de facturas en seguridad

Zósimo Nogueira

Es un tema sensible tomado con mucha liviandad, sin considerar las responsabilidades que se asumen. Responsabilidades políticas y “legales” asoman el futuro. En artículos anteriores hemos tratado sobre la ingenuidad e inconsistencia de los “interruptores de violencia”, que con el patrocinio de Naciones Unidas (créditos pecuniarios) y el aval ministerial, dirige y orienta el académico Diego Sanjurjo.

Según información de prensa ha cursado estudios en Alemania, España y creo Inglaterra.

Licenciatura en Ciencias políticas, múltiples maestrías y posgrados. Habrá revalidado en Uruguay algún título de los que dice tener.

Ingreso a la política partidaria en el sector “Ciudadanos”.

En plena campaña  se destacó por grandes elogios a la gestión de Bonomi y de Leal, lo que motivo un fuerte enfrentamiento con la postura de nuestro sector batllistas, y demás socios de la coalición.

Luego del cambio de gobierno continuo empeñado en introducir en el debate sus propuestas académicas en materia de seguridad

Logró ingresar al ámbito ministerial y seducir al ministro Luis Alberto Heber, y a algunos de sus asesores. (De escaso trato con lo marginal).  

Heber opto por dar “crédito a su propuesta”. Descabellada, pero innovadora.

Luego de disputas y desencuentros a nivel ministerial con el Dr. Juan Andrés Ramírez Saravia, político e hijo del ex ministro del Interior Dr. Andrés Ramírez, parecía desactivarse esta iniciativa. Renuncio Ramírez, en esencia por éste tema de los interruptores de violencia y ahora toma nuevo impulso.

El nuevo ministro Dr. Nicolás Martinelli también parece seducido por la propuesta “Sanjurjo” con argumentos de éxitos en otros países.

Me parece rayano en la falsedad, atribuir logros de pacificación criminal por el dialogo y mediación entre ex y actuales criminales

Para nuestra América una burda mentira. Véase; el país exitoso en el combate al crimen según su propia población es El Salvador. Su presidente Nayib Bukele desbordando poder y utilizando métodos no tradicionales de sojuzgar, amedrantar y humillar a la criminalidad logra éxitos.

Ninguna situación extrema puede sostenerse indefinidamente. Pero es la realidad de El Salvador.

Bukele tiene el apoyo de la mayoría de su población; pero no goza de la misma aceptación del concierto internacional.

Es la contra cara positiva en economía y desarrollo de lo que ocurre en Nicaragua, Cuba y Venezuela, cuyos Presidentes llegaron al poder de manera licita, elecciones.  

Pero se han perpetuado con reelecciones fraudulentas, abusos y argucias de toda índole.

No comparto lo de Bukele, lo rechazo. Opresión carcelaria desmedida. Cabeza rapada, golpes, sumisión permanente por la fuerza, deshumanización y retorno a prácticas medioevales.

Es cierto que está ganando la guerra, pero hasta cuándo y de qué manera.

Pero retornando a lo nuestro, lo del ministro de Interior, Sanjurjo y sus planes de contención del delito me quedaron en el tintero algunas consideraciones muy importantes.  

De lo hipotético a lo real.

El “malevo arrepentido” se posiciona en el terreno, averigua sobre quienes comandan la actividad criminal y busca contacto. Debe ser corajudo o inconsciente.

Llega hasta el capo,  o la familia del capo y les habla de la conveniencia de que se reduzca su actividad criminal, que bajen los conflictos barriales y la violencia.

¿Qué le ofrece? Dinero, protección de eventuales ataques de sus competidores, los va a reunir en una mesa de diálogo; el perdón a los crímenes pasados, lo habilita a crímenes menores.

¿Qué capacidad tiene de negociar y comprometer al Estado?

A nombre de quién actúa, ¿Se lo dice al criminal activo?

Éste lo quiere saber. Donde se hacen los encuentros. ¿En qué terreno? Ronda el peligro. Si es en un local hay gastos, se requiere de viáticos. Quien es el responsable de su protección.   

Esas personas y su actividad son puestas en conocimiento de la autoridad policial de la Jurisdicción, ante un procedimiento u operativo como se excluyen del procedimiento.

Cuál es el grado de confiabilidad. Debe haber permanente control y seguimiento de la actividad de los interruptores de violencia.

Cuál es su nexo, Sanjurjo y sus acólitos, los mandos Ministeriales o mandos policiales.

Como saber sobre el verdadero intercambio de información, como eludir el engaño y la concertación entre criminales del ayer y del hoy.

Creo que se olvidaron de algo esencial. El que sabe de la actividad criminal de otro está incurriendo en “encubrimiento”.

Se invento la figura del infiltrado y no se puede aplicar por lo riesgoso y difícil de sortear pesquisas de comprobación y se intenta ésta descabellada operativa.

Supongamos otras situaciones.

El criminal activo, le pregunta a su interlocutor.

¿Quién te dijo que delinco?  ¿Quién es el “ortiva”, “el batidor”? ¿Eres tú?

La consecuencia puede ser una paliza o una muerte de la persona señalada o del mediador. O en el mejor de los casos un engaño y capitalización de información.

Inteligencia, contra-inteligencia.

¿Quien se hace responsable? El Ministro, Sanjurjo. ¿Quién?

Si al delincuente lo convierten en asalariado puede que deje de delinquir, luego vendrá otro, y otro y otro.

El estado no actúa, no reprime, negocia.

Seguimos la impronta del Código del proceso, con los procesos abreviados, amenazas y regateos de penas y tipificaciones delictivas.

¿Porque la policía usa armas? Porque es una profesión de riesgo para protección personal, proteger la vida, propiedad y derecho de las personas.

Para imponer y  hacer cumplir las reglas de convivencia que establecen la Constitución y las leyes. Evitar y combatir el delito.

A los interruptores de violencia, se le dará status de funcionario público. De policía. ¿Su función es permanente?

Si quieren un arma. Se los habilita al porte.

Su función es de riesgo extremo, deberán contar con un buen seguro de vida.

No se cumplieron varias de las promesas de campaña y esto parece más una escusa, una justificación.

El tiempo escasea, habrá que conformarse con las mejoras logradas. Esto no es más que una bomba de humo, propuestas que no pueden ser juzgadas ni desmerecidas sin un largo tiempo de evaluación.

Otra prueba de la zanahoria, para correr el tiempo hacia adelante.

Si Ciudadanos y el Ministerio del interior están de acuerdo, que sigan adelante y se hagan responsables.

Yo, como profesional de la policía advierto y rechazo.

En seguridad no hay posturas únicas, ni todos poseemos las mismas experiencias, pero por más de 40 años de actividad y continuo intercambio con policías activos me permito discrepar. Muchos observamos asombrados esta propuesta. No es tema para largarlo a la marchanta, involucra vidas y contextos barriales. Estigmatización y declaración de zonas rojas.

Además, la violencia y delincuencia son dinámicas. Trasladables en el territorio y en rubros de actividad.

Creo que nuestro partido colorado debe ser receptivo a toda idea y propuesta pero antes de considerada y aprobada a nivel partidario solo es una inquietud personal o sectorial. 

Resulta imperioso establecer mesas de diálogos de asesores debidamente seleccionados por cada sector.

Acordar pautas generales y darle trascendencia pública con el rigor de la verdad, evitando generalizar posturas personales.

Aclarando coincidencias  y diferencias.

Postura partidaria que deberá ser objeto de consideración por parte de los demás partidos coaligados

Seamos responsables de nuestros actos, no asumamos culpas ajenas.

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